Río Sella de Asturias
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El Río Sella es uno de los escenarios naturales más conocidos de Asturias y el lugar perfecto para disfrutar de una jornada activa en plena naturaleza. El descenso en canoa es una de las actividades más populares del norte de España y puede realizarse desde diferentes puntos del recorrido.
Las principales cosas que hacer en el Río Sella son realizar el descenso en canoa, elegir la ciudad de salida más conveniente o combinar la experiencia con una excursión a los Lagos de Covadonga en el mismo día.
El Sella es una de esas experiencias que se disfrutan mejor cuando sabes de antemano qué esperar y desde dónde salir. Dos decisiones que cambian bastante el resultado.
El punto de salida importa más de lo que parece. El descenso desde Arriondas es la opción más clásica y popular. Desde Cangas de Onís el recorrido es similar pero con un ambiente algo más tranquilo. Y si quieres terminar cerca de la costa, el descenso en canoa desde Ribadesella es la alternativa más pintoresca de las tres.
Si tienes un día completo en Asturias, la excursión que integra Lagos de Covadonga y descenso del Sella desde Arriondas es una de las jornadas más completas que puedes hacer en el norte de España: montaña por la mañana, río por la tarde.
El primer sábado de agosto, siempre entre el 1 y el 7 del mes.
La temporada principal va de abril a octubre, con el verano como punto álgido tanto en afluencia como en condiciones del río. Julio y agosto concentran la mayor actividad, especialmente durante el Descenso Internacional del Sella, que convierte el río en un evento multitudinario con una atmósfera completamente diferente a la del resto del año. Si prefieres una experiencia más tranquila y personal, mayo, junio o septiembre ofrecen buenas condiciones con mucho menos público. En invierno el descenso no suele estar disponible por el nivel del agua y las temperaturas.
Entre 2 y 4 horas, dependiendo del ritmo y el tramo elegido.
No. El descenso está diseñado para todos los niveles, incluidos principiantes absolutos. El recorrido es accesible y no presenta tramos técnicamente exigentes, por lo que no hace falta haber remado antes para disfrutarlo. Eso sí, conviene tener en cuenta la edad mínima recomendada según la modalidad elegida, especialmente si viajas con niños pequeños, y seguir las indicaciones de seguridad del equipo organizador en todo momento.
Sí, siempre que tengan la edad mínima indicada por cada empresa (generalmente 5–7 años).