El clima es muy variable de un día a otro, así que llevar varias capas y prendas versátiles es lo más recomendable:
Ropa de capas: camisetas, camisas de manga larga y suéteres ligeros para poder adaptarte a cambios de temperatura.
Chaqueta impermeable y cortaviento: las lluvias son frecuentes y el viento puede ser fuerte, especialmente cerca de fiordos y costas.
Pantalones cómodos y resistentes al agua: para excursiones y caminatas.
Calzado cómodo y resistente: botas de trekking o zapatillas de deporte impermeables según tus planes de actividad.
Accesorios: gorro, bufanda ligera y gafas de sol, ya que los días son largos y el sol puede ser intenso.
Ropa más ligera: para días cálidos en ciudades o excursiones al mediodía, especialmente en junio, cuando las temperaturas pueden superar los 20 °C en algunas zonas.
El clima es muy variable de un día a otro, así que llevar varias capas y prendas versátiles es la mejor estrategia.