El Bósforo es uno de los lugares clave para entender Estambul y una de las experiencias más recomendadas para quienes organizan su viaje a la ciudad. Este estrecho separa Europa y Asia y permite descubrir palacios, mezquitas y barrios históricos desde el agua, de forma cómoda y sin grandes desplazamientos.
Las principales cosas que hacer en el Bósforo son realizar un paseo en barco, disfrutar de un crucero al atardecer, combinar la navegación con una experiencia gastronómica o integrar el crucero dentro de un recorrido más amplio por la ciudad. Es una actividad muy flexible, válida tanto para una primera visita como para viajeros que buscan algo diferente.