Ámsterdam a pie, en bici y en barco con almuerzo holandés incluido ocupa el día entero, de las 10:00 de la mañana hasta la última hora de la tarde. Empieza con una caminata por el centro histórico, sigue sobre dos ruedas por los barrios que quedan lejos del casco antiguo y acaba navegando el anillo de canales. Guía en español a pie y en bici, grupo de diez personas como máximo y la comida ya resuelta a media jornada. Todo en una sola reserva, sin ir cerrando cada cosa por separado.
A pie por el centro histórico
La caminata dura dos horas y media y sale de Beursplein, la plaza de la antigua Bolsa. Entra en la Zeedijk, la calle por la que subían los marineros desde el puerto, y desemboca en la plaza Nieuwmarkt, donde sigue en pie la Waag, que fue puerta de la muralla antes de ser peso público. La ruta cruza después el Jodenbuurt, el barrio judío, pasa junto a la Zuiderkerk y se detiene en el Begijnhof, el patio de casas bajas donde vivió desde la Edad Media una comunidad de mujeres laicas. Baja luego al Singel, donde el mercado de las flores vende bulbos a pie de canal. El tramo acaba en la plaza Dam, entre el Palacio Real y la Iglesia Nueva.
El almuerzo holandés y la salida en bici
Al acabar la caminata se para a comer en un restaurante del centro, con un entrante para compartir y un plato principal a elegir. También hay opción vegetariana. Después el grupo se reencuentra en la tienda de bicicletas de Nieuwezijds Voorburgwal para la segunda parte, dos horas y media largas de pedaleo. La ruta se va a buscar lo que el centro no tiene. Pasa por el Vondelpark, el Jordaan y la plaza de los Museos. Más al este llega al molino De Gooyer, el molino de madera más alto de los Países Bajos, y al Magere Brug, el puente blanco que se abre por la mitad sobre el Amstel. Se circula por carril bici casi todo el rato y hace falta saber montar.
La última hora, desde el agua
El último tramo se hace en barco, una hora por el anillo de canales que se abrió en el siglo XVII, Patrimonio de la Humanidad desde 2010. Va cubierto y con techo de cristal, así que un día gris no estropea el plan. Antes de embarcar queda un rato libre. Se desembarca en Prins Hendrikkade, enfrente de la Estación Central.
Punto de encuentro y cómo llegar
La cita es a las 10:00 en Beursplein, en la Damrak, la avenida que baja desde la Estación Central. El guía espera delante del café, junto a la escultura del toro, con un paraguas azul. Conviene llegar diez minutos antes y llevar impreso el bono o el correo de confirmación, porque es lo que se canjea por las entradas que dan acceso al barco. La segunda cita, después de comer, es en la tienda de bicicletas de Nieuwezijds Voorburgwal, 114.
Un día resuelto de principio a fin
Son unas ocho horas de punta a punta, con guía en español a pie y en bici, la bicicleta incluida y el almuerzo dentro. Lo que consumas fuera de la comida se paga aparte. La cancelación es gratuita hasta veinticuatro horas antes de la salida, y por nuestra parte tienes atención al viajero los 365 días del año.
La edad mínima son doce años. De trece a diecisiete se va con un adulto que también haga el recorrido. El día se hace llueva o no, así que conviene calzado cómodo y algo impermeable. No admite carritos de bebé ni mascotas. Quien tenga problemas de movilidad no lo va a disfrutar, porque son cinco horas largas entre andar y pedalear.