Keukenhof abre ocho semanas al año y en 2027 le toca del 18 de marzo al 9 de mayo. La excursión a los jardines de Keukenhof desde Ámsterdam resuelve las dos cosas que hacen falta para verlo, el autobús que cubre la hora de carretera hasta Lisse y la entrada al jardín, que va incluida. Eliges tu hora de salida al reservar y te presentas. Dentro hay treinta y dos hectáreas con más de siete millones de bulbos plantados a mano el otoño anterior para que la floración caiga justo en estas semanas.
Un jardín que se planta cada otoño y dura ocho semanas
Lo que ves en marzo no es lo que ves en mayo, porque primero salen los narcisos y los jacintos, y después llega el grueso de los tulipanes. Los quince kilómetros de caminos atraviesan jardines temáticos y estanques, con esculturas repartidas entre los parterres. Si el día sale gris quedan los pabellones cubiertos, donde las exposiciones florales se van renovando durante toda la temporada.
El molino de 1892 y los campos de bulbos
En medio del parque hay un molino de 1892 al que se puede subir, abierto a cualquier visitante. Desde lo alto se entiende por qué el jardín está donde está, con los parterres a un lado y los campos de bulbos de la región al otro, en franjas de color hasta donde alcanza la vista. La escalera es estrecha y el mirador no es accesible para sillas de ruedas ni para quien camine con dificultad.
Cómo se organiza el día
Las salidas son de mañana y eliges la tuya al reservar. Fíjate en la hora que te aparezca, porque es la de salida del autobús y no la de presentación. Hay que estar antes en el punto de encuentro. El regreso, en cambio, no tiene hora fija. Los autobuses vuelven a lo largo de la tarde hasta las 18:30 y decides tú cuánto tiempo pasas dentro del jardín. Contando la ida y la vuelta, calcula que la jornada se lleva buena parte del día.
Al reservar eliges además entre dos modalidades. Una lleva el traslado de ida y vuelta con la entrada al jardín. La otra añade un paseo en barca.
Punto de encuentro y cómo llegar
El autobús sale de Overhoeksplein 51, en el edificio de "This is Holland", en la orilla norte del IJ. Está enfrente de la Estación Central de Ámsterdam, al otro lado del agua, y se cruza en unos minutos en el ferry que zarpa de los muelles de detrás de la estación. Antes de subir al autobús hay que canjear el voucher por el ticket en el mostrador de la planta baja, que atiende de 8:15 a 15:15. Ese trámite es la razón por la que conviene llegar con margen. La vuelta te deja en el mismo sitio.
Todo lo que llevas contratado
El traslado de ida y vuelta entre Ámsterdam y Lisse, la entrada al jardín y la libertad de volver en el autobús que quieras. La cancelación es gratuita hasta veinticuatro horas antes de la salida. Por nuestra parte tienes atención al viajero los 365 días del año si algo se complica. Lo que se come y se bebe en los pabellones se paga allí, así que conviene llevar tarjeta.
La excursión está clasificada en el nivel más bajo de dificultad, aunque son varias horas de caminar por el parque. No admite carritos de bebé ni es accesible en silla de ruedas, y las mascotas no pueden entrar. Tampoco va nadie contigo, así que el jardín se recorre a tu aire.