Buendía

Excursión Zaanse Schaans y las casas Lego de Zaandam desde Amsterdam

Duración 4 horas 30 minutos

Guía en español

Nivel de la actividad
1/5 Nivel bajo

Información de la actividad

Nivel bajo 1/5

Paseo por ciudad.

Nivel medio 2/5

No requiere calzado deportivo.

Nivel medio-alto 3/5

Excursión con cierta exigencia física. Recomendable calzado deportivo.

Nivel alto 4/5

Actividad físico-deportiva que requiere material deportivo.

Nivel extremo 5/5

Requiere ser experto en la actividad y saber utilizar material específico.

Punto de encuentro
Bowling Aloha Abrir en Google Maps

En la puerta de Bowling Aloha, de Ruijterkade 153, 1011 AC Amsterdam

Hablamos contigo

¿Dudas? Te ayudamos por chat o teléfono.

Llamar al +34 984 70 84 84

Itinerario

Ámsterdam

Punto de encuentro

Recogida y salida hacia el tradicional pueblo de Zaanse Schaans.

Traslado a Zaanse Schaans en autobús

Viaje en autobús acompañado de un guía experto, con explicaciones sobre la historia, la cultura y los paisajes de la región.

Taller de zuecos

Visita guiada

Demostración de la fabricación tradicional de zuecos de madera, explicando su uso histórico y relevancia cultural en la región.

Quesería y degustación

Visita guiada

Degustación de quesos locales y explicación de su proceso de elaboración en una quesería tradicional del pueblo.

Zaanse Schaans

Tiempo libre

Hora y media de tiempo libre para explorar a tu ritmo el pueblo, sus paisajes y talleres artesanales, disfrutando de la cultura holandesa tradicional.

Los itinerarios pueden estar sujetos a cambios

Qué harás

  • Saldrás de Ámsterdam en autobús y llegarás en media hora a la ribera del río Zaan
  • Recorrerás los molinos de Zaanse Schans y sabrás qué molía cada uno
  • Verás fabricar un zueco de madera de principio a fin en el taller del pueblo
  • Probarás una tabla de quesos holandeses en la quesería Catharina Hoeve
  • Terminarás en Zaandam frente al hotel Inntel, uno de los edificios más fotografiados de los Países Bajos

Descripción

La excursión a los molinos de Zaanse Schans desde Ámsterdam sale a las 14:15, así que la mañana en la ciudad sigue siendo tuya. Media hora de autobús hacia el norte cambia los canales por la ribera del río Zaan, donde una hilera de molinos de viento gira todavía sobre el agua. Un guía en español cuenta qué molía cada uno, y a la vuelta el autobús para en Zaandam, frente al hotel cuya fachada apila casas tradicionales holandesas, las "casas Lego".

Los molinos que fueron una industria

Zaanse Schans es un tramo de la ribera del Zaan al que se trajeron casas de madera y molinos de toda la comarca para salvarlos de la ruina. Entre los siglos XVI y XVIII el viento movió aquí una industria entera, y no era solo grano lo que se molía. En estos molinos se trituraban las especias que llegaban de las colonias, se prensaba aceite y se machacaban pigmentos para pintura. El pueblo se recorre a pie, por caminos de tierra y pasarelas de madera, con las aspas girando a pocos metros de la cabeza. Es la parada larga de la tarde y da margen para verlo sin prisa.

Zuecos y queso, los dos oficios que siguen abiertos

En el taller de zuecos la demostración dura unos veinte minutos, el tiempo justo de ver cómo un bloque de madera entra en el torno y sale convertido en un klomp. Los zuecos eran calzado de trabajo, no folclore, porque la madera aísla del frío y del agua en un suelo que casi siempre está mojado. Después llega la quesería Catharina Hoeve, donde cuentan cómo se cuaja y se prensa un gouda. En la mesa ponen una tabla para probar variedades.

Zaandam y las "casas Lego"

La última parada del día es Zaandam, quince minutos más al sur. El hotel Inntel tiene una fachada montada con casas tradicionales de la comarca del Zaan apiladas unas sobre otras, cada una con su tejado a dos aguas y su color propio. Visto de lejos parece una torre hecha con piezas de construcción, y ese parecido le ha dado el apodo. Es uno de los edificios más fotografiados de los Países Bajos. La parada es justo para eso, verlo por fuera y llevarse la foto antes de volver.

Punto de encuentro y cómo llegar

El autobús sale de De Ruijterkade 153, en la puerta de la bolera Aloha, en el paseo que bordea el agua del IJ. Desde la Estación Central de Ámsterdam son unos diez minutos a pie hacia el este por ese mismo paseo. La salida es a las 14:15, así que conviene llegar con unos minutos de margen. Al terminar, el autobús deja al grupo en el mismo punto, con lo que la tarde acaba a un paso del centro.

Un día resuelto de principio a fin

En una sola reserva va el autobús de ida y vuelta desde el centro de Ámsterdam, el guía en español durante todo el recorrido, la visita al taller de zuecos y la degustación de quesos. Son cerca de cinco horas de puerta a puerta, con el trayecto en autobús incluido en la cuenta. El pueblo es llano y la excursión está clasificada en el nivel de dificultad más bajo. La cancelación es gratuita si cambias de planes con antelación, y el voucher llega al correo electrónico para llevarlo en el móvil. Si algo se complica, hay atención al cliente los 365 días del año.

Condiciones

Cancelación gratuita hasta 48h antes

Puedes cancelar en cualquier momento hasta 48h antes del inicio de la actividad, después de ese periodo no se obtiene ningún reembolso.

Qué incluye

  • Guía local
  • Autobús privado
  • Degustación
  • Demostración de la fabricación de un zueco
  • Entrada a un molino de viento original

No apto para

  • Carritos y sillas de bebé
  • Personas en sillas de ruedas o con movilidad reducida

No permitido

  • Mascotas

Preguntas frecuentes

¿A qué hora sale la excursión a los molinos de Zaanse Schans desde Ámsterdam y dónde termina?

La salida es a las 14:15 desde De Ruijterkade 153, en la puerta de la bolera Aloha, y conviene estar unos minutos antes. La excursión termina en el mismo punto de salida, a unos diez minutos a pie de la Estación Central de Ámsterdam.

¿Merece la pena la excursión a los molinos de Zaanse Schans desde Ámsterdam?

Sí. Sale a las 14:15, con lo que la mañana en Ámsterdam queda libre. En una sola tarde entran el traslado en autobús, un guía que habla español todo el recorrido, los molinos del Zaan, el taller de zuecos, la degustación de quesos y la parada en Zaandam. Llegar por cuenta propia obliga a encadenar tren y caminata, sin nadie que cuente qué molía cada molino.

¿Es apta para niños la excursión a los molinos de Zaanse Schans?

Sí. Hay tarifa de niño de 4 a 11 años y de bebé de 0 a 3, las dos con un adulto acompañante. El recorrido está clasificado en el nivel de dificultad más bajo. El pueblo es llano, aunque se anda por caminos de tierra y pasarelas de madera, así que mejor calzado cerrado. La excursión no admite carritos de bebé.

¿Se puede hacer la excursión a Zaanse Schans y Zaandam en silla de ruedas?

No. La excursión no es accesible en silla de ruedas, ni por el autobús ni por el terreno del pueblo. Tampoco se admiten mascotas.

Reseñas

Opiniones de Excursión Zaanse Schaans y las casas Lego de Zaandam desde Amsterdam

3

Según 5 opiniones

5 estrellas
2
4 estrellas
0
3 estrellas
1
2 estrellas
0
1 estrella
2

Opiniones (5)

  • Javier Suárez Gutiérrez 17/09/2023
    5

    Fue un pequeño desconcierto que no se incluyese una entrada a los molinos pero, exceptuando eso, todo muy bien en cuanto a puntualidad explicaciones a lo largo del trayecto

  • Rosa Raquel Gil 28/07/2023
    5

    Muy lindo paseo, el guía, Sergio de Camelon Muy buena onda y predisposición.

  • Aa 29/09/2023
    3

    Me decepcionó un poco, esperaba más de la excursión. Nada que decir de la guía, que fue amable y dando bastante información

  • José Reyes Rodríguez 18/08/2024
    1

    El lugar está masificado. Las atracciones (fábrica de zuecos y fábrica de quesos) ya son gratuitas. La visita al interior de un molino no está incluida. Si repitiera haría la excursión por mi cuenta, en transporte público.

  • Isabel Moros Garcia 13/07/2023
    1

    Me decepcionó. Aunque el guía fue amable, me sería imposible recomendar esta salida. Creía que él haría su trabajo y no fue así. En el autobús contó algunas cosas sobre Amsterdam, pero cuando llegamos al lugar, nos acompañó a las demostraciones de zuecos y quesos sin contar nada de los molinos. Me sentí atrapada en el lugar, sútilmente coercionada a comprar, y sin la guía cultural que esperávamos tener acerca de los molinos.

Planes relacionados

molinos de zaanse schans y patente de Cornelis Corneliszoon

¿Sabías qué?

Hasta finales del siglo XVI, cortar un tronco en tablas era trabajo de dos hombres tirando de una sierra a mano. En 1593 un molinero de Uitgeest llamado Cornelis Corneliszoon patentó un cigüeñal que convertía el giro de las aspas en el vaivén de la hoja, y el aserradero de viento pasó a cortar en un día lo que antes costaba un mes. Con esas tablas se armó la flota que hizo rica a Holanda. En esta ribera del Zaan llegaron a girar cientos de molinos a la vez.