¿Sabías qué?
Las casas de rayas de Costa Nova eran antiguamente almacenes de pescadores.
Originalmente, estas construcciones se usaban para guardar redes y aparejos de pesca. Eran simples barracones de madera pintados con cal y decorados con franjas verticales de colores vivos para hacerlas visibles desde el mar. Con el tiempo, muchas se transformaron en viviendas y hoy son uno de los iconos más fotografiados de la costa portuguesa.
