El vehículo y el guía de esta excursión privada a Róterdam y la Haya desde Ámsterdam van solo para tu grupo, así que el día se ajusta a tu ritmo y no al de un autobús compartido. La recogida es en tu alojamiento y la hora de salida la eliges entre las nueve y las diez y media de la mañana, cualquier día de la semana. En una sola jornada ves los dos extremos del país, la ciudad desde la que se administra y la que se rehízo entera en hormigón y cristal a la orilla del Mosa. Se contrata por grupo entero, de una a ocho personas, en vez de plaza a plaza.
La Haya, la de los tilos y las embajadas
La primera parada queda a una hora escasa de Ámsterdam. El paseo a pie empieza en el Binnenhof, el conjunto de edificios junto al estanque que ha sido sede del Parlamento holandés desde el siglo XIII. Después sigue por Lange Voorhout, la gran avenida de tilos que la aristocracia eligió para levantar sus casas. Hoy está llena de embajadas y palacios, con un mercado de antigüedades al aire libre. Por ahí queda también el Palacio Real de La Haya, que se ve desde la calle porque es residencia en uso.
La última parada de la ciudad es el Palacio de la Paz, sede de la Corte Internacional de Justicia. Se levantó en 1913 con el dinero que donó Andrew Carnegie para darle una casa a la justicia entre países. Varias naciones aportaron los materiales, cada una su parte del edificio. Por dentro solo se visita con una entrada reservada aparte, así que en esta jornada se ve por fuera.
Róterdam, la ciudad de los edificios firmados
Media hora al sur cambia el paisaje entero. Róterdam es la única ciudad grande del país que tuvo que empezar de nuevo, y lo que hizo con ese solar vacío fue encargar edificios a arquitectos con nombre propio, uno detrás de otro. El recorrido pasa por el Erasmusbrug tendido sobre el Mosa y por la torre del Euromast. También por De Rotterdam, el bloque de Rem Koolhaas que sus autores plantearon como una ciudad vertical, con oficinas, viviendas y hotel apilados en el mismo volumen.
En el ayuntamiento la parada es de otro tipo. Es uno de los pocos edificios del centro que siguió en pie después de la guerra y guarda el monumento a las víctimas. El paseo continúa por el Markthal, el mercado que MVRDV metió dentro de un bloque de viviendas curvado, y por las Casas Cubo de Piet Blom. Termina en el Oude Haven, la dársena donde nació el puerto y donde siguen amarrados los barcos históricos.
La recogida y el regreso
La recogida es en la puerta de tu alojamiento siempre que esté en el centro de Ámsterdam, a la hora que hayas elegido al reservar. El regreso al final del día es a ese mismo sitio. Si te alojas fuera del centro conviene indicarlo al reservar para acordar un punto alternativo. El guía habla español y acompaña durante toda la jornada, también en los trayectos entre ciudades.
Qué llevas contratado
Una sola reserva con el vehículo privado dentro, la recogida y el regreso, todos los traslados del día y el guía en español de principio a fin. Se cancela gratis hasta 72 horas antes de la salida, no hay pagos sorpresa por el camino y nuestro equipo de atención al cliente responde los 365 días del año. Si decides el plan sobre la marcha, la reserva se puede hacer hasta poco antes de la hora de salida siempre que quede hueco en el calendario. El almuerzo va por tu cuenta, así que conviene llevar tarjeta o efectivo. Se camina bastante por los dos centros urbanos. Unas zapatillas cómodas y un chubasquero resuelven casi cualquier día holandés. La excursión no admite sillas de ruedas ni carritos de bebé.