Utrecht está a menos de una hora en coche de Ámsterdam y el castillo de Haar a media hora de Utrecht, así que esta excursión privada a Utrecht y al Castillo de Haar desde Ámsterdam junta en un solo día dos sitios que por libre obligan a encadenar tren, autobús y veinte minutos andando desde el aparcamiento del castillo. El vehículo y el guía en español van solo para tu grupo, con recogida en la puerta de tu alojamiento. Caben hasta ocho personas y el ritmo lo marcas tú.
Utrecht se camina por dos niveles
El Oudegracht, el canal más antiguo de la ciudad, corre varios metros por debajo de la calle. A pie de agua hay muelles de ladrillo y bodegas excavadas bajo las casas desde el siglo XIII, cuando los comerciantes vivían arriba y descargaban las barcazas justo debajo de su puerta. Hoy en esas bodegas hay terrazas y restaurantes. Se baja por una escalera desde la acera y se sigue caminando junto al agua, con la ciudad pasando por encima de tu cabeza. El paseo continúa por el parque de Lepelenburg y por la plaza Neude.
El Domplein y la torre que se quedó sola
En la plaza del Dom está la catedral de San Martín y, al otro lado de una explanada vacía, la Domtoren. Con 112 metros es la torre de iglesia más alta de los Países Bajos, y esa distancia entre las dos tiene una explicación que el guía cuenta sobre el terreno. A la torre se sube solo en visita guiada, con entrada propia y horario fijo, de manera que no forma parte del recorrido. Alrededor quedan la fachada de ladrillo rojo de la universidad y la casa de Adriano VI, el único papa neerlandés.
Un tratado firmado aquí que cambió el mapa
En 1713 se firmó en Utrecht la paz que cerró la Guerra de Sucesión española. De aquel acuerdo salió el reparto de la herencia de Carlos II y la cesión de Gibraltar a Gran Bretaña, que sigue en pie tres siglos después. Es el segundo tratado más antiguo de Europa que continúa vigente, y el guía lo cuenta en la ciudad donde se firmó.
El castillo de Haar, a media hora del centro
Por la tarde se sale hacia Haarzuilens, donde está el castillo más grande de los Países Bajos. Lo que se ve hoy es una reconstrucción encargada en 1892 a Pierre Cuypers, el mismo arquitecto de la Estación Central de Ámsterdam y del Rijksmuseum, levantada sobre unas ruinas medievales que llevaban siglos abandonadas. Cuypers rehízo las torres, el foso y el puente levadizo, y ordenó alrededor un parque de bosques y parterres. Fue la casa de la familia Van Zuylen y el escenario de fiestas por las que pasaron Coco Chanel o María Callas. El guía cuenta esa historia frente al conjunto y sus jardines. La entrada al recinto se compra aparte y conviene sacarla con antelación, porque el castillo funciona con franjas horarias y llega a agotarse.
Punto de encuentro y cómo llegar
La recogida es en la puerta de tu alojamiento si está en el centro de Ámsterdam. Al terminar el día vuelves al mismo sitio. Si te alojas fuera del centro, conviene indicarlo al reservar para acordar dónde te recoge el conductor. Las salidas son diarias entre las 09:00 y las 11:00, cada media hora, y la hora exacta se elige al reservar.
Un día resuelto de principio a fin
Siete horas, dos destinos y una sola reserva que ya incluye el vehículo privado, el guía en español, la recogida y todos los traslados de la jornada. Se cancela gratis hasta 48 horas antes y nuestro equipo de atención al cliente responde los 365 días del año. El almuerzo va por tu cuenta y hay parada para comer en el centro de Utrecht, donde el guía te dice dónde probar las croquetas locales, así que conviene llevar tarjeta o efectivo. Se camina bastante sobre adoquín y las salas del castillo se recorren por escaleras, de modo que unas zapatillas cómodas resuelven el día. Por esas mismas escaleras, la excursión no admite sillas de ruedas ni carritos de bebé.