Ámsterdam se entiende de otra manera cuando la miras desde abajo. El paseo en barca por los canales de Ámsterdam dura una hora, sale del muelle de Prins Hendrikkade justo enfrente de la Estación Central y recorre el anillo de canales del centro con las fachadas pasando a la altura de los ojos. El barco va cubierto y con calefacción, así que un día de lluvia no estropea el plan. Y la hora que reserves es orientativa, porque puedes embarcar en una salida posterior del mismo día si la mañana se te alarga.
Lo que pasa por delante de la ventana
El recorrido entra en los tres grandes canales del anillo, que se abrieron en el siglo XVII y son Patrimonio de la Humanidad desde 2010. El Herengracht es el más señorial, con las casas que se levantaron los comerciantes cuando Ámsterdam movía el dinero de media Europa. El Keizersgracht, abierto en 1612, tiene cuatro kilómetros y guarda la Casa de las Cabezas, cuya fachada de ladrillo enseña seis cabezas talladas de dioses romanos. El Prinsengracht es el más doméstico de los tres y por él aparecen la casa de Ana Frank, el Museo Casa Flotante y la torre de la Westerkerk asomando por encima de los tejados.
Fuera del anillo la barca sale al IJ, la lámina de agua abierta detrás de la Estación Central. Ahí el paisaje cambia de golpe. Aparecen el museo NEMO, con la cubierta inclinada como la proa de un barco, y la torre A'DAM en la otra orilla. En el tramo del Amstel se pasa junto al Stopera y por delante del Magere Brug, el puente de madera blanca que se levanta para dejar pasar las embarcaciones.
La ruta no es idéntica todos los días
La ruta la decide el capitán en cada salida, así que dos paseos seguidos no recorren exactamente lo mismo. El anillo de canales es el eje de todas las rutas y lo que cambia es el orden, de modo que conviene tomárselo como parte del plan más que como una lista de paradas. Por el camino verás casas flotantes amarradas a los muelles. En Ámsterdam son viviendas normales, con gente dentro.
Punto de encuentro y cómo llegar
El embarcadero está en Prins Hendrikkade, número 25, justo enfrente de la Estación Central de Ámsterdam. Se llega andando en un par de minutos desde los andenes y desde la parada de tranvía de Centraal Station. Hay que estar allí quince minutos antes de la hora reservada, porque el bono o el correo de confirmación se canjea impreso en la taquilla, donde se recogen las entradas que dan acceso al barco. Ese margen sirve además para elegir sitio, ya que los asientos junto a la ventana son los primeros que se ocupan. El paseo termina en el mismo muelle en el que empezó.
Qué llevas contratado
Una hora de navegación, con salidas todos los días a las 11:30, 12:30, 13:30, 14:30, 15:30, 16:30 y 17:00. La cancelación es gratuita hasta veinticuatro horas antes de la salida y a bordo no hay nada más que pagar. El barco tiene wifi gratis. Por nuestra parte tienes atención al viajero los 365 días del año si algo se complica.
El paseo está clasificado en el nivel más bajo de dificultad, aunque hay que subir y bajar del barco por una pasarela. No admite carritos de bebé ni es accesible en silla de ruedas, y las mascotas no pueden subir. En temporada alta conviene contar hasta hora y media de principio a fin, porque el embarque de las cincuenta plazas lleva su tiempo.