Detrás de la Estación Central de Ámsterdam sale un ferry que cruza el IJ, y en la otra orilla la ciudad se termina de golpe. El tour en bici por la campiña holandesa aprovecha ese paso para sacarte de los canales del centro y dejarte entre pólders, granjas y molinos. Vas con un guía que habla español y en un grupo de diez personas como máximo. La bicicleta va incluida y además puedes quedártela el resto del día.
Cruzar el IJ y perder la ciudad de vista
El recorrido arranca junto a la Iglesia Nueva y sube hacia la Estación Central por los carriles del centro, que es donde el guía explica cómo se circula aquí antes de meterse en harina. El embarcadero está justo detrás de la estación. El ferry cruza al otro lado del IJ, el agua ancha por la que la ciudad sale hacia el Mar del Norte, y al bajar la rampa ya se pedalea por otro sitio. Ese brazo de agua separó durante siglos Ámsterdam de un norte que se quedó en campo.
Pólders, diques y esclusas
Un pólder es un trozo de terreno rodeado de diques al que se le saca el agua y se le impide volver. Buena parte de los Países Bajos está por debajo del nivel del mar y sigue seca porque no se ha dejado de bombear en siglos. Desde la bici se ven las piezas del sistema una detrás de otra, los diques que sostienen el borde, las esclusas que dejan pasar el agua a la altura que toca y las zanjas que cuadriculan los campos hasta el horizonte. El guía cuenta cómo se le ganó ese terreno al mar y a los lagos.
Granjas, campos y pueblos
Al otro lado de los diques cambia la escala. Aparecen vacas pastando pegadas a un canal, extensiones de cultivo sin una sola cuesta y pueblos de pocas casas. Los molinos que asoman entre los campos se levantaron para bombear agua, que es lo que hizo habitable todo lo que se ve desde el sillín. El terreno es llano de principio a fin, así que el ritmo lo marca el grupo y el guía ajusta el recorrido a lo que le pidan.
Para quién es la ruta
Hay que saber montar en bicicleta y tener algo de práctica, porque el tramo urbano del principio comparte espacio con tranvías, coches y otros ciclistas. La edad mínima es de diez años, y de diez a diecisiete se va acompañado de un adulto que también haga la ruta. La actividad está clasificada en el nivel más bajo de dificultad, aunque son un par de horas seguidas de pedaleo al aire libre. No se admiten carritos de bebé ni mascotas.
Punto de encuentro y cómo llegar
La salida es en Nieuwezijds Voorburgwal 114, al lado de la Iglesia Nueva, la Nieuwe Kerk que asoma a la plaza Dam. Desde la Estación Central son unos diez minutos andando por la propia Nieuwezijds Voorburgwal, la calle que baja hacia el centro. Ahí se entregan las bicicletas y se explican las normas antes de arrancar, así que conviene llegar con algo de margen. El recorrido termina en el mismo portal en el que empezó.
Todo lo que incluye
La bicicleta va incluida, con su candado, y el recorrido lo lleva un guía que habla español. Hay una salida al día y la hora la ves al elegir la fecha. Al volver al punto de partida la bicicleta sigue contigo, así que puedes seguir por tu cuenta el resto del día. Lo que consumas por el camino se paga aparte. La cancelación es gratuita hasta veinticuatro horas antes de la salida. Por nuestra parte tienes atención al viajero los 365 días del año.