El tour en bici por la campiña holandesa y paseo en barca divide el plan en dos mitades que se explican la una a la otra. Primero un ferry te saca de Ámsterdam por el IJ y pedaleas entre pólders y molinos por la orilla de enfrente. Después vuelves al centro, dejas la bicicleta y navegas una hora por los canales de la curva de oro. Vas con un guía que habla español y en un grupo de diez personas como máximo. Las dos partes entran en la misma reserva.
Al otro lado del IJ
El recorrido sale del centro y sube hasta el embarcadero que hay detrás de la Estación Central. El ferry cruza el IJ, el brazo de agua ancho por el que Ámsterdam sale hacia el mar, y al bajar la rampa la ciudad ya se ha terminado. Enfrente empiezan los pólders, campos rodeados de diques a los que se les saca el agua para poder trabajarlos. Se pedalea entre praderas con vacas, zanjas rectas y molinos que se levantaron para bombear, en terreno llano de principio a fin.
La curva de oro, desde el agua
De vuelta en el centro se cambia la bicicleta por una barca. La hora de navegación recorre el cinturón de canales que Ámsterdam excavó en el siglo XVII para poder crecer, y el tramo que le da nombre al paseo es la curva de oro del Herengracht, donde se mudaron los comerciantes que manejaban el dinero de la ciudad. Desde el agua aparecen cosas que desde la calle no se ven, las fachadas enteras de una sola vez, las casas barco amarradas al muelle, el puerto de cruceros y los puentes por debajo.
El agua, por los dos lados
Fuera de la ciudad el agua se saca a base de bombeo para que quede tierra firme donde antes había marisma. Dentro, el agua se metió a propósito, en anillos, porque era la manera de llevar la mercancía hasta la puerta de casa cuando no existían los camiones. Aquí se pedalea primero por encima de la tierra que se secó y después se navega por el agua que se dejó entrar.
Qué hace falta para apuntarse
Hay que saber montar en bicicleta y llevar algo de práctica encima, porque antes de llegar al ferry se atraviesa el centro de Ámsterdam, donde tranvías, coches y bicis comparten el mismo espacio. El campo es llano y no tiene cuestas, así que la exigencia está en el rato seguido de pedaleo. La edad mínima es de diez años, y de diez a diecisiete hay que ir con un adulto que también haga el recorrido. El paseo está clasificado en el nivel más bajo de dificultad. No se admiten carritos de bebé ni mascotas.
Punto de encuentro y cómo llegar
La salida es en Nieuwezijds Voorburgwal 114, al lado de la Iglesia Nueva, la Nieuwe Kerk que da a la plaza Dam. Desde la Estación Central se llega andando en unos diez minutos por esa misma calle. Ahí se entregan las bicicletas y se explican las normas de circulación antes de arrancar, así que conviene presentarse con margen. Las bicicletas se devuelven en el mismo punto en el que se recogen.
Qué llevas contratado
En una sola reserva van la bicicleta, el guía que habla español y la hora de navegación por los canales. El conjunto dura unas tres horas entre las dos partes y hay una salida al día, con la hora a la vista al elegir la fecha. Lo que consumas por el camino se paga aparte. La cancelación es gratuita hasta veinticuatro horas antes de la salida. Y por nuestra parte tienes atención al viajero los 365 días del año.