El tour por Ámsterdam sale a pie del Beursplein y en unas dos horas y media te deja la ciudad ordenada en la cabeza. Lleva guía en vivo en español y el grupo no pasa de diez personas, así que se oye al guía en una calle con gente y hay sitio para preguntar. Es el recorrido del primer día, cuando todavía no sabes por qué la ciudad tiene esta forma.
Del Beursplein a la Plaza Dam
El Beursplein está delante de la Bolsa que Berlage terminó en 1903, aunque las acciones de la Compañía de las Indias Orientales ya se negociaban aquí al lado en 1602. Doscientos metros más allá aparece la Plaza Dam, el dique que cerró el Amstel y le dio nombre a la ciudad. En la plaza están el Palacio Real, que nació como ayuntamiento en 1648, la Nieuwe Kerk donde se entronizan los reyes y el Monumento Nacional de 1956.
Zeedijk y Nieuwmarkt, la ciudad antes de los canales
Desde el Dam el recorrido baja al Zeedijk, la calle que era el dique de mar cuando Ámsterdam terminaba justo ahí. En el número 1 sigue en pie una casa de madera del siglo XVI, una de las dos que quedan en la ciudad. Después de los grandes incendios el ayuntamiento fue prohibiendo la madera en las fachadas, así que casi todo lo que ves alrededor se levantó en ladrillo. A la vuelta empieza el Barrio Rojo, cuya regulación actual explica el guía. El Zeedijk desemboca luego en la Nieuwmarkt, donde está De Waag, que es la puerta de San Antonio de 1488 y el edificio civil más viejo de la ciudad. En una de sus salas Rembrandt pintó una lección de anatomía.
El barrio judío y el Begijnhof
El tramo siguiente cruza el barrio judío, donde vivieron las comunidades sefardí y asquenazí desde el siglo XVII y donde el guía cuenta la ocupación alemana y la historia de Ana Frank. Se ve por fuera la Zuiderkerk, de 1611, la primera iglesia que Ámsterdam construyó ya protestante y la que Monet pintó en 1874 desde el puente del Groenburgwal.
La parada más larga es el Begijnhof, veinte minutos dentro de un patio del siglo XIV donde vivían las beguinas, mujeres que hacían vida religiosa sin entrar en un convento. Ahí está la otra casa de madera que se conserva, de alrededor de 1528. Se entra por una puerta discreta y dentro no se oye la calle. La última parada es la Bloemenmarkt, el mercado de flores del Singel abierto desde 1862, cuyos bulbos son de la flor que en 1637 provocó la fiebre de los tulipanes.
Punto de encuentro y cómo llegar
El tour arranca en el Beursplein, número 1, a cinco minutos andando de la Estación Central de Ámsterdam y muy cerca de las paradas de tranvía del Dam. El guía espera delante del Café Bistro, junto a la escultura del toro de la plaza, con un paraguas azul levantado. Es mejor llegar unos minutos antes de tu hora, porque el grupo sale puntual y son diez plazas contadas. El recorrido pasa después por la Muntplein y acaba en el mismo Beursplein.
Qué llevas contratado
Dos horas y media a pie con guía en vivo, en un grupo de diez personas como máximo. Hay varias salidas al día, de mañana y de primera hora de la tarde, y en invierno la parrilla se reduce. La hora se elige al reservar. La cancelación es gratuita hasta veinticuatro horas antes. Por nuestra parte tienes atención al viajero los 365 días del año.
Los museos y las iglesias por los que pasa el recorrido se ven por fuera, así que las entradas se compran aparte. Lleva calzado cómodo y algo de beber. Está clasificado en el nivel más bajo de esfuerzo, aunque se anda de principio a fin. No admite carritos de bebé.