El tour por Oporto con visita a una bodega y cata de vinos arranca junto a la catedral y termina con tres vinos de Oporto servidos en una bodega de Vila Nova de Gaia. Son cuatro horas con guía en español. La primera mitad se hace a pie por el casco histórico, entre la Avenida dos Aliados y la muralla Fernandina, y la segunda en minibús, que cruza el Duero hasta la orilla donde el vino reposa. Hay salida por la mañana y salida por la tarde.
De los Aliados a la estación de São Bento
El paseo empieza en la Avenida dos Aliados, la cuesta ancha de edificios señoriales que sube hasta el ayuntamiento. Ahí está el McDonald's que la gente fotografía sin entrar a comer, porque ocupa el antiguo Café Imperial y ha conservado su vidriera y el águila de bronce sobre la puerta.
Desde la avenida asoma la Torre de los Clérigos, la aguja de granito que se levanta por encima de los tejados del centro. La subida a la torre se contrata aparte, así que aquí se ve por fuera. La estación de São Bento sí se pisa por dentro. El vestíbulo está forrado de azulejos pintados por Jorge Colaço, unos veinte mil, con escenas de batallas y de la vida rural portuguesa.
La catedral y la muralla que cerraba la ciudad
La catedral de Oporto, la Sé, se visita por fuera. En ella se casaron en 1387 Juan I de Portugal y Felipa de Lancaster, y de aquella alianza con Inglaterra salió el comercio que acabó llevando el vino de esta ciudad a los muelles ingleses.
Al lado de la catedral baja la Calçada da Vandoma, que se llama así por una de las viejas puertas de la ciudad. A poca distancia queda un tramo de la muralla Fernandina, la que Oporto levantó en el siglo XIV para cerrarse por tierra. Desde el paseo de la muralla el río se ve abajo, con las dos orillas de frente.
Al otro lado del Duero, la bodega y la cata
En la Praça da Batalha espera el minibús, que cruza el río hasta la ladera de Vila Nova de Gaia, la de los tejados con nombres de bodega escritos en grande. Dentro de una de esas bodegas se recorre el almacén de barricas y se explica cómo se hace el vino de Oporto, que fermenta solo a medias porque se le añade aguardiente vínico para cortar el proceso y dejar dentro el azúcar de la uva.
La visita se cierra con la cata de tres variedades, servidas y explicadas por la casa.
Punto de encuentro y cómo llegar
La cita es en la Calçada da Vandoma, la calle que pasa pegada a la catedral de Oporto, a cinco minutos andando de la estación de São Bento y de su parada de metro. Allí espera el personal que gestiona la salida, de rojo e identificado. Conviene llegar con quince minutos de antelación. La salida es a las 09:00 por la mañana y a las 14:15 por la tarde, y la hora se elige al reservar.
Qué llevas contratado
En una sola reserva van las cuatro horas de recorrido con guía en español, el trayecto en minibús hasta Vila Nova de Gaia, la entrada y la visita guiada a la bodega y la cata de tres variedades. No hay que pagar nada más allí para hacer ninguna de esas partes. La reserva se puede hacer hasta una hora antes de la salida y la cancelación es gratuita hasta 24 horas antes, con nuestra atención al viajero los 365 días del año.
La comida, las bebidas y las entradas a los monumentos que quieras ver por dentro corren por tu cuenta, así que conviene llevar tarjeta o algo de efectivo. Se anda por un casco histórico de cuestas y empedrado. El calzado cómodo es lo único imprescindible. El recorrido no está adaptado a sillas de ruedas ni admite carritos de bebé, y los menores de 13 años participan acompañados de un adulto.