Descubre cascadas y lagunas naturales en Madeira
El interior de Madeira guarda uno de sus paisajes más cinematográficos a 1.300 metros de altitud, lejos del mar y del bullicio de Funchal. En este trekking de medio día recorrerás el PR 6.2, un sendero que sigue la Levada do Alecrim a través de la Laurissilva de Madeira.
En este reccorido el verde lo domina todo: la densidad del bosque, los musgos que cubren las piedras, el agua que corre junto al camino. El sendero avanza hasta el nacimiento de la levada en la Ribeira do Lajeado, con amplias vistas sobre el valle del Rabaçal y el pueblo de Ribeira da Janela.
La mayor recompensa nos espera al final: la laguna de Dona Beja, que alimenta la cascada de la Lagoa do Vento. Un lugar fuera del tiempo donde, en verano, podrás darte un baño antes de deshacer el camino de regreso.
Un plan perfecto para descubrir el interior más salvaje de Madeira lejos del litoral con buendía.