Para moverse por Ámsterdam como se mueve la gente que vive allí hace falta una bici. La visita guiada en bici por Ámsterdam en español pone la bicicleta, el casco y un guía que habla español delante del grupo para llevarte por el tráfico ciclista de la ciudad. El grupo no pasa de diez personas, así que se puede parar a escuchar sin perder a nadie por el camino. En unas dos horas y media se llega a barrios y parques que un recorrido a pie deja siempre fuera, porque quedan demasiado lejos.
Del Jordaan al Vondelpark
La ruta entra pronto en el Jordaan, el barrio de calles estrechas y canales pequeños que se levantó en el siglo XVII para los artesanos de la ciudad y hoy es de los más caros de Ámsterdam. Por encima de los tejados asoma la torre de la Westerkerk, unos ochenta y cinco metros de ladrillo que la hacen el campanario más alto de la ciudad. A sus pies está la casa donde Ana Frank pasó escondida algo más de dos años. Desde ahí se pedalea hacia el suroeste hasta el Vondelpark, donde se para unos veinte minutos a descansar las piernas. Son cuarenta y siete hectáreas abiertas en 1865 con el nombre del poeta Joost van den Vondel.
De la plaza de los Museos al Magere Brug
En la plaza de los Museos, la explanada donde se juntan el Rijksmuseum, el Van Gogh y el Stedelijk, el guía cuenta quién era quién en la pintura holandesa. El plan se hace entero sobre la bici, así que estos museos se ven por fuera. Más al este aparece el molino De Gooyer, el molino de madera más alto de los Países Bajos, con una cervecería instalada al lado en lo que fue un baño público municipal. Enfrente queda Artis, el zoo más antiguo del país, abierto en 1838 en pleno centro. Junto al Oosterdok está el NEMO, con la cubierta inclinada como la proa de un barco. De vuelta hacia el centro, la ruta se detiene en el Magere Brug, el puente de madera blanca sobre el Amstel que se abre por la mitad para dejar pasar las embarcaciones. El orden de las paradas lo ajusta el guía según cómo vaya el grupo y cómo esté el tráfico.
Para quién es la ruta
Las bicicletas son holandesas de ciudad y el casco va con ellas. Hay que saber montar y tener algo de práctica, porque el tráfico de Ámsterdam mezcla bicis, tranvías, coches y peatones en el mismo espacio. La edad mínima es de diez años. De diez a diecisiete se va acompañado de un adulto que también haga el recorrido. No se admiten carritos de bebé ni mascotas.
Punto de encuentro y cómo llegar
La salida es en Nieuwezijds Voorburgwal 114, al lado de la Nieuwe Kerk, la Iglesia Nueva que asoma a la plaza Dam. El punto de encuentro es la tienda de bicicletas donde se entregan las bicis y los cascos, a unos diez minutos andando de la Estación Central. Conviene llegar con unos minutos de margen, porque antes de arrancar hay que repartir el material. El recorrido termina en el mismo sitio en el que empezó.
Todo lo que incluye
El recorrido lo lleva un guía que habla español. La bicicleta y el casco van incluidos. Hay también una modalidad para quien llega con la suya. Hay dos salidas al día, a las 10:30 y a las 14:30, y en los meses de invierno se mantiene la de la tarde. Al reservar puedes añadir un paseo en barca por los canales para hacerlo al terminar. Lo que consumas por el camino se paga aparte. La cancelación es gratuita hasta veinticuatro horas antes de la salida. Por nuestra parte tienes atención al viajero los 365 días del año.