Filtrar

Excursiones de un día en capitales europeas: el modelo que transformó la forma de viajar

12 de febrero de 2026

Viajar a una capital europea ya no consiste únicamente en recorrer sus calles principales. Cada vez más viajeros buscan aprovechar al máximo su estancia descubriendo destinos cercanos de gran valor cultural, histórico y natural. Así es como las excursiones de un día se han convertido en una parte esencial del viaje urbano moderno. 

Pero este modelo no siempre existió. De hecho, su aparición está directamente ligada a la democratización del viaje, al auge de los vuelos low cost y a una nueva forma de entender la experiencia turística.

¿Por qué antes no existían excursiones de un día desde capitales europeas? 

Hace apenas dos décadas, viajar a Europa no era algo habitual para la clase media. Muchas personas no volaron por primera vez en avión hasta bien entrada la edad adulta. Los viajes estaban ligados a paquetes cerrados, agencias físicas y presupuestos elevados. 

En ese contexto, las excursiones de un día desde capitales europeas no tenían sentido:

  • El volumen de viajeros era bajo
  • El viaje ya era un lujo en sí mismo
  • No existía una demanda real para optimizar el tiempo en destino

Viajar no era flexible, ni espontáneo, ni accesible.

Autobús de Buendía Tours en la carretera hacia Bruselas con el Atomium al fondo

La democratización del viaje y el nacimiento del viajero urbano

Todo cambió con la llegada de las aerolíneas low cost y la digitalización del alojamiento. Ryanair popularizó los vuelos baratos entre ciudades europeas y plataformas como Booking permitieron reservar hoteles sin necesidad de una agencia física.

El resultado fue claro:
viajar se popularizó y las capitales europeas se convirtieron en los grandes hubs turísticos del continente.

Ciudades como París, Bruselas, Edimburgo, Lisboa, Berlín o Dublín comenzaron a recibir millones de viajeros que, una vez allí, querían ir más allá del centro urbano.

El problema: destinos cercanos sin una oferta de calidad

Aunque el viajero ya estaba en destino, surgía una necesidad evidente:
cómo visitar lugares cercanos de gran interés en un día y con garantías.

Brujas desde Bruselas, Versalles desde París, Sintra desde Lisboa, Aveiro desde Oporto o Moher desde Dublín eran visitas muy deseadas, pero difíciles de organizar de forma individual y en un día.

Las opciones disponibles eran limitadas:

  • Transporte público complejo
  • Barreras idiomáticas
  • Falta de información fiable
  • Excursiones poco especializadas y de baja calidad

No existía un modelo de excursiones de un día pensado para el viajero urbano moderno.

El origen del modelo de excursiones de un día de Buendía

Buendía nace en Bruselas con una idea clara: crear excursiones de un día de alta calidad desde capitales europeas, pensadas para viajeros que ya están en destino y quieren aprovechar mejor su tiempo. Para garantizar una calidad integral, decidimos crear nuestras propias empresas de transporte en autobús, lo que nos permite conocer en profundidad el sector y tener un control absoluto sobre el producto y la experiencia del cliente. 

Bruselas funcionaba como un campamento base perfecto para visitar Brujas, Gante y Amberes. El modelo era replicable, escalable y, sobre todo, necesario para el cliente. 

En 2011, este enfoque generaba dudas en el mercado. Hoy, las excursiones de un día son un producto turístico consolidado a nivel global. Es un modelo de negocio en continuo crecimiento.

Guía explicando a viajeros en el interior de un autobús de buendía

Qué diferencia a las excursiones de un día de Buendía

El cambio no fue solo operativo, sino conceptual. El modelo tradicional de excursiones se transformó en una experiencia cuidada y centrada en el cliente:

  • Grupos reducidos
  • Un solo idioma por excursión
  • Guías especializados
  • Trato cercano y personalizado
  • Tiempo libre real en los destinos
  • Recomendaciones locales de valor

Estas decisiones convirtieron un producto estandarizado en una experiencia diferencial.

¿Qué busca un cliente cuando contrata una excursión de un día?

Más allá del contenido cultural, el cliente busca tres cosas clave:

  1. Optimizar su tiempo de viaje
  2. Comodidad y seguridad
  3. Una experiencia sin fricciones 

El tiempo de vacaciones es limitado y muy valioso. El verdadero coste no es el precio de la excursión, sino desperdiciar un día intentando organizarla sin éxito.  

Por eso, una excursión de un día no es un commodity. El viajero delega en Buendía la responsabilidad de conocer la esencia del destino en un día.

Excursiones de un día: una experiencia emocional

La excursión de un día no es un invento nuevo. Todos la conocimos en el colegio: un día especial, diferente, alegría en modo de excursión.

Ese componente emocional sigue siendo clave hoy. El viajero quiere aprender, disfrutar y sentirse acompañado. Por eso, la gestión de incidencias, la atención al cliente y la empatía del equipo forman parte central del servicio.

Grupo en excursión con buendía frente a los Lagos de Covadonga, Asturias.

La complejidad operativa del modelo de excursiones de un día

El sector de las excursiones de un día sigue estando muy atomizado. Son pocas las empresas capaces de operar este modelo en múltiples ciudades y países manteniendo estándares de calidad.

Para lograrlo se necesita:

  • Experiencia operativa
  • Estructura de soporte diario
  • Tecnología propia de gestión
  • Capacidad de escalar sin perder calidad

En muchos aspectos, el modelo se asemeja al de la hostelería: crecer fuera del territorio de origen es el gran reto.

El futuro de las excursiones de un día en Europa

El modelo iniciado en 2011 necesita evolucionar. Lo que antes fue revolucionario hoy es el punto de partida. 

El futuro de las excursiones de un día pasa por:

  • Mayor interacción con el cliente
  • Gamificación de la experiencia
  • Personalización antes, durante y después del tour
  • Creación de comunidad entre viajeros

Como ocurrió en el pasado, el sector necesita una nueva transformación. Y esa transformación volverá a venir de poner al cliente en el centro.

Porque, aunque la excursión de un día la descubrimos en el colegio, todavía nos quedan muchas por vivir.

¿Te ha gustado? ¡Compártelo!