La cata de whisky en Edimburgo pone tres single malt de destilerías escocesas distintas y un new make sobre la misma mesa, en un bar de whisky de la ciudad vieja y con un experto al lado que va explicando qué hay en cada vaso. Hora y media da para comparar cuatro destilados con calma y para entender por qué se parecen tan poco entre sí. Se llega andando desde la Royal Mile y no hay más recorrido que ese.
Tres single malt y un new make en la misma mesa
Los tres single malt vienen de destilerías distintas, así que la comparación se hace sola. El whisky escocés se reparte en regiones y cada una arrastra su manera de trabajar. Un malta de Islay llega con la turba por delante, mientras que uno de las Lowlands no se le parece en nada. El cuarto vaso es el que casi nadie ha probado, un new make, el destilado tal y como sale del alambique, sin un solo día en barrica. Puesto al lado de los otros tres deja ver de golpe cuánto de lo que llamamos whisky lo pone la madera y no el cereal.
Un bar de whisky en la ciudad vieja
La cata se hace en el Tipsy Midgie, un bar de whisky del casco viejo que queda a un paseo corto del punto de encuentro. Quien la dirige es un experto en whisky y lleva la sesión al ritmo de las preguntas, así que se habla de cómo se malta la cebada y de por qué la barrica decide media personalidad del destilado. La hora y media se pasa entre la mesa y el vaso, con la historia y las anécdotas por medio. El nombre de la bebida ya cuenta algo, porque whisky viene del gaélico "uisge beatha", que significa agua de la vida.
Punto de encuentro y cómo llegar
La cita es en el número 61 de High Street, junto a la fuente y a pocos metros de la casa de John Knox. High Street es la calle que forma la Royal Mile, así que se puede venir a pie desde casi cualquier punto del centro de Edimburgo. El punto de encuentro queda en el tramo bajo de la ciudad vieja, ya cerca de donde la calle cambia de nombre. De ahí el grupo sale caminando hacia el bar, que está a pocos minutos. La cata termina allí mismo, así que quien quiera se queda tomando algo o sigue con el día. La fecha y la hora se eligen al reservar. La del calendario es la hora de Escocia, que va una hora por detrás de la península.
Qué llevas contratado
En una sola reserva van la hora y media de cata con guía en español, los tres single malt, el new make y la explicación de la historia y la tradición del whisky escocés. Solo pueden participar mayores de 18 años, así que conviene llevar el documento de identidad por si hay que acreditar la edad. Quien no tome alcohol puede pedir alternativa sin bebida alcohólica al reservar, y las consumiciones que se pidan aparte se pagan en el bar. La cancelación es gratuita hasta 24 horas antes de la cata. Detrás está nuestra atención al viajero los 365 días del año.
Todo se hace sentado, con el único esfuerzo del paseo hasta el bar, y la cata está clasificada en el nivel más bajo de dificultad. No se admiten mascotas.