Del nivel del mar a la cumbre hay una hora larga de carreteras estrechas y curvas encadenadas. Es la razón por la que mucha gente se queda en la costa toda la semana. Esta excursión a Agüimes, Teror, Roque Nublo y Valle de Guayadeque desde Gran Canaria hace el trayecto entero en autobús privado, ocho horas con guía local en español y recogida incluida en el sur de la isla. Cruza del este al norte, sube al centro y baja de vuelta, y para en un barranco de cuevas habitadas y en el monolito que sale en todas las postales.
Agüimes y el Valle de Guayadeque
La primera parada es Agüimes, un casco antiguo de calles empedradas y casas encaladas en torno a la iglesia de San Sebastián, de piedra clara y dos torres. Es uno de los pueblos que mejor conserva la traza histórica del este de la isla, y recorrerlo lleva poco.
De ahí se baja al Valle de Guayadeque, Monumento Natural y el barranco que separa Agüimes de Ingenio. Sus paredes están perforadas de cuevas excavadas por los antiguos canarios antes de la conquista, y no son un yacimiento vacío. Hay casas-cueva en las que sigue viviendo gente, con puerta y ventana a la calle, y locales abiertos dentro de la roca. Verás por qué se eligió este barranco y no otro, porque la toba es blanda y se deja excavar con herramientas de piedra.
Arucas, Teror y el norte verde
El autobús cruza al norte, la cara de la isla que recibe los alisios y por eso está verde casi todo el año. En Arucas destaca el templo de San Juan Bautista, una mole neogótica levantada en el siglo XX con la piedra azul de las canteras del propio municipio, el mismo basalto grisáceo de las fachadas y los muros del pueblo.
Después llega Teror, la villa de la Basílica de Nuestra Señora del Pino, patrona de la isla. En la calle Real está la fachada canaria completa, con casonas de dos plantas y balcones corridos de madera de tea labrada, tan característicos que el conjunto está protegido.
Valleseco y el Roque Nublo
Valleseco se llama así y es de los municipios de la isla donde más llueve, con laurisilva y castaños en las medianías. Ahí hay tiempo libre para pasear sin prisa y para comer donde tú decidas.
Luego la carretera sigue subiendo hasta el centro de la isla y aparece el Roque Nublo, unos ochenta metros de basalto en pie sobre una meseta. Es el tapón solidificado de una chimenea volcánica que la erosión fue dejando al descubierto mientras se llevaba el cono de alrededor. Se ve desde media isla y para los antiguos canarios era un lugar de culto.
Una finca de aloe vera
La última parada es una finca de aloe vera. En Canarias la planta se cultiva al aire libre todo el año, sin invernadero, y en la visita se explica cómo se plantea el cultivo, cómo se corta la hoja y qué se hace después con el gel.
Punto de encuentro y cómo llegar
No hay que llegar a ningún sitio, porque la recogida en el alojamiento va incluida y la salida es desde la zona sur de Gran Canaria. El punto y la hora exactos figuran en tu reserva, así que indica los datos de tu alojamiento al hacer el pedido y revisa el voucher que te llega por correo. Son ocho horas contando el trayecto de ida y vuelta, y el regreso es al mismo punto.
Qué llevas contratado
Ocho horas con autobús privado, guía local en español y recogida en tu alojamiento, más las visitas guiadas y el tiempo libre de cada parada. Puedes cancelar gratis hasta 24 horas antes con tu Código de reserva, y nuestro equipo de atención está disponible los 365 días del año por si hay que mover algo. La comida de Valleseco la eliges tú y se paga aparte. Lleva calzado cómodo, gorra, protector solar y agua, y en invierno una chaqueta ligera o un cortavientos, porque se pasa de la costa a la cumbre en la misma mañana y arriba refresca.