El mercadillo de Puerto de Mogán se monta un solo día a la semana, los viernes por la mañana, en un pueblo pequeño y peatonal al que casi todo el mundo llega en coche. A media mañana ya no queda dónde aparcar. Por eso esta excursión al mercadillo de Puerto de Mogán desde el sur de Gran Canaria sale de las zonas hoteleras, te recoge en tu alojamiento y te devuelve al mismo punto, así que la parte complicada del viernes queda resuelta. A ti te quedan cinco horas de pueblo y de puestos sin mirar el reloj.
El mercadillo de los viernes
Los puestos se extienden por la avenida Los Marreros, la plaza Pedro Betancort y la explanada Castillete, y se recorren a pie de una punta a otra. Lo que encuentras es mitad artesanía y mitad despensa. Joyería hecha a mano, prendas de lino, ropa y calzado, flores, complementos y recuerdos por un lado. Quesos canarios, vinos de la isla, mermeladas, especias y dulces por otro.
Conviene saber a qué se viene, porque es un mercadillo de pueblo turístico y no un mercado de abastos, así que conviven el puesto del quesero y el de las camisetas. La gracia está en recorrerlo entero sin prisa sabiendo que el autobús te espera después.
Puerto de Mogán, la Pequeña Venecia de Canarias
El apodo viene de una red de canales cortos cruzados por puentes bajos, con las casas de pescadores encaladas, los ribetes y las cenefas de colores vivos y las buganvillas cayendo por encima de los muros. Los canales son modestos y la comparación no aguanta una medición. Lo que hace la estampa es el conjunto, con calles estrechas sin coches, agua entre las casas y flores a la altura de la cara.
Al final de las calles están el puerto deportivo, con los barcos amarrados a un paso de las terrazas, y una playa de arena en una bahía protegida, tranquila y con el agua clara. Si el mercadillo se te hace corto, la mañana se termina sola con un baño o con una mesa a la sombra.
Comer y volver sin prisa
En el muelle y en las calles de alrededor hay restaurantes y tabernas de pescado fresco y cocina canaria. Se paga allí mismo, igual que lo que compres en los puestos. Con cinco horas de margen da tiempo a las dos cosas y todavía a pasear los canales antes de subir al autobús.
Punto de encuentro y cómo llegar
No tienes que llegar a ningún sitio, porque la recogida en el alojamiento está incluida en las zonas de Maspalomas, Playa del Inglés, San Agustín, Bahía Feliz, Puerto Rico y Arguineguín. La vuelta se hace al mismo punto. El autobús va pasando por esas zonas, así que el sitio y la hora exactos dependen de dónde te alojes. La fecha la eliges en el calendario, donde solo aparecen viernes.
Un día resuelto de principio a fin
Cinco horas, autobús privado de ida y vuelta desde tu alojamiento y tiempo libre para moverte por tu cuenta desde que llegas hasta que vuelves. La cancelación es gratuita hasta 24 horas antes de la salida, no hay pagos sorpresa por el camino y tienes atención al viajero los 365 días del año.
Los niños de 3 a 11 años tienen tarifa reducida y los menores de 3 no pagan. Es un plan de nivel fácil, sin caminatas ni horarios apretados, pero la excursión no admite carritos de bebé, porque el mercadillo se recorre entre puestos y gente por calles estrechas.