El free tour de las leyendas negras de Escocia recorre a pie la Ciudad Vieja de Edimburgo con un guía local en español y dedica dos horas a los crímenes y las supersticiones que el país arrastra desde hace siglos. Lo que se cuenta viene de toda Escocia. Junto a los ladrones de cuerpos que abastecían a la facultad de medicina aparece el clan de caníbales de la costa de Ayrshire. La salida es a última hora de la tarde. La hora se elige al reservar.
Los callejones de la Royal Mile
La Ciudad Vieja se ordena en pasadizos estrechos, los closes, que caen a un lado y a otro de la Royal Mile. En muchos no entra la luz ni a mediodía. Ahí se sitúa casi todo lo que se cuenta durante el paseo. El guía va parando para explicar quién vivía detrás de cada puerta. En el camino se cruzan cementerios antiguos cuyas lápidas están talladas con un simbolismo que se lee entero cuando alguien te lo señala.
Burke y Hare, y los cuerpos de la facultad de medicina
Al final de la década de 1820 la escuela de anatomía de Edimburgo pagaba bien por los cadáveres que necesitaba para sus clases. William Burke y William Hare dejaron de esperar a que los cementerios les surtieran y empezaron a matar. Fueron dieciséis personas en unos diez meses. Los cuerpos se los vendían al anatomista Robert Knox. El recorrido se detiene en cómo se descubrió el caso y en el final desigual de los dos socios, porque uno declaró contra el otro y salió libre. Es el episodio que más pesa en la fama oscura de la ciudad.
Sawney Bean y las leyendas del resto del país
Buena parte de estas leyendas pasó lejos de Edimburgo. A Sawney Bean, el cabeza del clan de caníbales, la leyenda lo pone viviendo en una cueva de la costa y asaltando a los viajeros del camino. La historia se imprimió por primera vez en el siglo XVIII, en un compendio de crímenes londinense, y no hay un solo documento de la época que la sostenga. Eso no le ha quitado lectores en trescientos años. En el paseo se cuenta al lado de la caza de brujas y de otros episodios que el país tardó siglos en revisar.
Punto de encuentro y cómo llegar
El grupo se reúne en Parliament Square, la plaza que hay junto a la catedral de St Giles, en el tramo alto de la Royal Mile. La referencia más fácil de encontrar es la estatua de David Hume, sentado y con el pie de bronce brillante de tanto frotarlo. Desde la estación de Waverley se sube andando, y las paradas de autobús y de tranvía de Princes Street quedan muy cerca. Conviene llegar unos minutos antes de la hora elegida.
Qué llevas contratado
Dos horas de recorrido a pie con guía local en español, reserva confirmada por internet y cancelación gratuita. Tienes atención al viajero los 365 días del año. Todo transcurre en la calle, así que hace falta calzado cómodo y algo de abrigo o un chubasquero, porque en Edimburgo el tiempo cambia dentro de la misma tarde. La actividad está clasificada en el nivel más bajo de dificultad y admite perros, aunque no está adaptada a sillas de ruedas ni a carritos de bebé. Si al final no vas a poder ir, cancela la reserva para que el guía no te espere.