Casi todo el que llega a Edimburgo se queda en la mitad de arriba, la del castillo y los callejones estrechos. El free tour New Town y Dean Village de Edimburgo cruza al otro lado del valle, a la ciudad que se dibujó entera sobre un plano antes de levantar una sola piedra, y baja a terminar en un pueblo de molinos escondido en el fondo de un río. Las dos mitades entraron juntas en la lista del Patrimonio de la Humanidad en 1995, pero solo una se llena de gente.
Una ciudad dibujada de una vez, en 1767
El ayuntamiento sacó a concurso en 1766 el plano del ensanche que iba a crecer al norte, y lo ganó James Craig, un cantero joven y sin obra hecha. El trazado se aprobó al año siguiente y es el que se pisa en este paseo. Tres calles largas y paralelas, George Street por el centro, Princes Street mirando al castillo y Queen Street al otro extremo. Cada punta la cierra una plaza, St Andrew Square donde arranca el recorrido y Charlotte Square al final. Entre las calles grandes Craig dejó callejones de servicio para los oficios, Rose Street y Thistle Street, la rosa inglesa y el cardo escocés, uno enfrente del otro.
Del Scott Monument a los pubs de Rose Street
Los jardines de Princes Street son el hueco que separa las dos ciudades, y hasta finales del siglo XVIII fueron el Nor' Loch, un lago pantanoso donde la ciudad vieja tiraba lo que no quería. Drenarlo dejó despejada la vista que hoy busca todo el mundo, la del castillo sobre su roca. En los mismos jardines está el Scott Monument, la mayor mole que se ha levantado en honor de un escritor. Es una aguja gótica de arenisca oscurecida por el hollín, con Walter Scott en mármol blanco en la base. Se ve desde abajo, por fuera. A dos manzanas, la Galería Nacional del Retrato guarda las caras de media Escocia. La entrada es libre para quien quiera pasar por cuenta propia al terminar el paseo.
Rose Street, uno de esos callejones de servicio, acabó llena de pubs y hoy se cruza de punta a punta sin coches. En George Street y en Charlotte Square las fachadas son las del clasicismo georgiano, simétricas y sin un adorno de más. El guía va señalando los símbolos masónicos que quedaron repartidos por puertas y dinteles. Aquí vivió la Ilustración escocesa, la que le valió a Edimburgo el apodo de Atenas del Norte.
Dean Village, abajo en el fondo del río
Al final de la cuadrícula el terreno cae de golpe hacia el Water of Leith, y ahí abajo está Dean Village. Fue el barrio de los molinos harineros de Edimburgo durante siglos, con el río moviendo las piedras de moler. Cuando la harina dejó de hacerse aquí, el sitio se quedó descolgado del resto de la ciudad. Por eso conserva las casas de piedra con tejado a dos aguas y los muros de contención sobre el cauce, a diez minutos de una calle de oficinas. Por lo alto cruza el Dean Bridge, unos treinta metros por encima del agua. Thomas Telford lo levantó en 1832 para que la carretera del norte pasara el valle sin bajar a él.
Cómo llegar a St Andrew Square
La cita es en St Andrew Square, en el extremo este de la cuadrícula, junto a la parada de tranvía que lleva el nombre de la plaza. La estación de Waverley queda a dos manzanas, y la línea que viene del aeropuerto para en esa parada. Hay varias salidas al día, con la hora a elegir al reservar. El recorrido no vuelve al punto de partida, sino que acaba abajo en Dean Path, en el valle del río, así que la vuelta al centro se hace andando cuesta arriba o en autobús.
Qué llevas contratado
En la reserva entra el paseo completo con guía local en español. Todo el trazado va por la calle y los monumentos se ven por fuera, sin ninguna entrada que sacar. Se puede reservar hasta la hora de salida si queda sitio, y el resguardo llega en el voucher del correo con su "Código de reserva". Cancelar no cuesta nada. Si al final no vas a poder ir, conviene avisar para que el guía no se quede esperando. Se baja desde las calles llanas de arriba hasta el fondo del valle, con adoquín y escalones en el último tramo, así que el recorrido no es apto para silla de ruedas. Y para cualquier duda tienes nuestra atención al viajero los 365 días del año.