El tour teatralizado por las calles subterráneas de Edimburgo recorre un tramo de callejón que la ciudad tapió al construir encima, con guía local en español metido en un personaje de época y con el acceso al subsuelo dentro de la reserva. Es hora y media a pie que arranca en plena Royal Mile. El montaje es teatro, pero lo que se cuenta ahí abajo está documentado.
El guía aparece vestido de otra época
Quien recibe al grupo lleva ropajes antiguos y capa oscura, y no suelta el personaje en toda la hora y media. Baja la voz cuando toca, hace preguntas y aprovecha el eco del pasadizo. Los datos llegan dentro del papel. Es un formato que engancha a los adolescentes y a quien se descuelga enseguida de una visita guiada al uso.
Una calle que acabó debajo de la ciudad
La ciudad vieja de Edimburgo cae desde la Royal Mile hacia el Cowgate por callejones estrechos que aquí se llaman closes. En el siglo XVIII llegaron las obras grandes. Los puentes y los edificios públicos se levantaron encima de varios de esos callejones, que quedaron cerrados con sus muros y sus arcos en pie y acabaron sirviendo de bodega y de vivienda de alquiler barato. Por uno de esos tramos pasa el recorrido. Ahí abajo no entra la luz a ninguna hora, y unos metros más arriba la gente sigue de compras y entrando en los pubs.
Lo que se cuenta bajo tierra
El repertorio del pasadizo sale de cómo se vivía de verdad en esas casas. No necesita adornos. Había familias enteras en cuartos sin ventilación ni desagüe, y cada brote de peste entraba por esos pasos antes que por ningún otro sitio de la ciudad. Sobre ese mismo suelo se han ido apilando siglos de apariciones y de ruidos que nadie sabe explicar. El guía cuenta las dos capas, la que consta en los archivos y la que jura haber visto la gente.
La salida a un cementerio del casco antiguo
El recorrido reparte el tiempo entre el subsuelo y la calle. Sale a superficie para llegar hasta uno de los cementerios de la ciudad vieja, donde están enterrados vecinos cuyo descanso lleva siglos alimentando historias de fantasmas. Desde ahí vuelve sobre sus pasos.
Punto de encuentro y cómo llegar
La cita es en High Street, en el tramo de la Royal Mile donde desemboca Cockburn Street y a un paso de la catedral de St Giles. Desde la estación de Waverley se sube andando por esa misma calle en un rato, y las paradas de autobús y de tranvía de Princes Street quedan igual de cerca. La fecha y la hora se eligen al reservar. Conviene presentarse unos minutos antes. El recorrido termina donde empezó, así que no hay que calcular la vuelta al final.
Qué llevas contratado
En la reserva va la hora y media de recorrido con guía local en español y el acceso al tramo subterráneo, sin pagos sorpresa al llegar. La cancelación es gratuita hasta 24 horas antes de la salida. Se puede reservar hasta unos minutos antes de que empiece, siempre que queden plazas. Tienes nuestra atención al viajero los 365 días del año. Se anda por empedrado y se baja al subsuelo, así que hace falta calzado cómodo y algo con lo que taparse de la lluvia mientras el recorrido va por la calle. Está clasificado en el nivel más bajo de dificultad, no admite sillas de ruedas ni carritos de bebé y tampoco mascotas. La edad mínima son cinco años, y los menores de edad van acompañados por un adulto.