La mitad vieja de Edimburgo guarda el desorden medieval que la ciudad nueva ordenó después a escuadra, y el free tour ciudad vieja de Edimburgo la recorre entera a pie, dos horas y cuarto con guía local en español. Arranca en la Royal Mile y baja hasta la puerta del Museo Nacional de Escocia, que es de entrada libre, así que al terminar se puede entrar sin más trámite. Es el paseo con el que orientarse el primer día y salir sabiendo dónde está cada cosa.
St Giles, el centro de la ciudad medieval
La catedral de St Giles está a mitad de la cuesta. Lo que se reconoce de lejos, en el perfil de la ciudad, es su aguja calada de piedra en forma de corona, terminada a finales del siglo XV y sostenida sobre ocho arbotantes que se cruzan en el aire. Dentro predicó John Knox, y desde ese púlpito se empujó la Reforma que cambió el país entero. En el pavimento de la calle, delante de la iglesia, un mosaico de adoquines dibuja el corazón de Midlothian, que señala dónde estuvo la vieja cárcel municipal. El nombre no es antiguo, se lo puso una novela de Walter Scott y se quedó pegado a la piedra. A unos pasos está la Mercat Cross, la cruz del mercado desde la que se leían en voz alta las proclamas reales.
Escocia contada desde su propia calle
Las historias que se cuentan aquí explican por qué el país acabó siendo como es. Aparece William Wallace y aparece la Piedra del Destino, el bloque de arenisca sobre el que se coronaba a los reyes de Escocia y que Eduardo I se llevó a Londres en 1296. Escocia tardó setecientos años en recuperarla. A los lados de la Royal Mile se abren, uno tras otro, los portales de los callejones que bajan a los patios interiores, unos ochenta a lo largo de la calle.
Greyfriars y la bajada al sur
Desde la calle principal el recorrido baja al cementerio de Greyfriars, que es de los sitios donde la historia de Escocia se puso más fea. En su iglesia se firmó en 1638 el Pacto Nacional contra la reforma religiosa que llegaba desde Londres, y cuarenta años después el recinto sur se usó como prisión al aire libre para más de mil covenanters derrotados en Bothwell Brig. Se pasa entre lápidas de losa gruesa y rejas de hierro que las familias montaron sobre las tumbas para que nadie se llevara los cuerpos. El paseo acaba a la vuelta de la esquina, frente al Museo Nacional de Escocia.
Punto de encuentro y cómo llegar
La cita es en la Royal Mile, junto a la estatua de bronce de David Hume, sentado y con un rollo de papel en la mano, delante del edificio de los tribunales y a un paso de la plaza del Parlamento. Se llega andando desde cualquier punto del centro. Desde la estación de Waverley se sube por las escaleras que salen a la calle principal. Hay una salida al día, por la mañana, y la hora se elige al reservar. El recorrido termina abajo, en el lado sur de la ciudad vieja, frente al Museo Nacional de Escocia.
Todo lo que incluye
En la reserva va el paseo completo de dos horas y cuarto con guía local en español. El recorrido va por la calle y los monumentos se ven por fuera, de modo que no hay entradas que sacar. El museo del final se visita por libre cuando termina el grupo. Se puede reservar hasta tres horas antes de la salida y el resguardo llega en el voucher del correo, con su "Código de reserva". Se camina todo el rato sobre empedrado y en cuesta, así que conviene calzado cómodo y algo con lo que taparse de la lluvia, que en Edimburgo entra y sale del día sin avisar. Y si te queda cualquier duda, tienes nuestra atención al viajero los 365 días del año.