El tour por los misterios y leyendas de Edimburgo recorre a pie el casco antiguo durante dos horas y cuenta sus episodios más negros con lo que consta en los archivos. Arranca en la Royal Mile, sigue el rastro de la ciudad que quedó enterrada bajo los puentes y termina dentro del cementerio de Greyfriars, con guía local en español y con proyecciones que sitúan cada relato en su época. Aquí la historia documentada casi siempre es más dura que la leyenda.
La justicia que se hacía en mitad de la calle
En la calzada de la Royal Mile, a pocos metros del punto de partida, un mosaico de adoquines con forma de corazón marca dónde estuvo la puerta de la Tolbooth, la cárcel de la ciudad, que se derribó en 1817. Es el Heart of Midlothian. Enfrente sigue en pie el Mercat Cross, donde se leían las proclamas reales y donde se cumplían las penas delante de quien pasara por allí. Ahí se explica cómo funcionaba aquel sistema penal y quién decidía qué era delito.
Los callejones, la peste y lo que no se sabía explicar
En los callejones que caen a los lados de la Royal Mile vivía la parte más pobre de la ciudad, en bloques de plantas apiladas y sin desagües. Ahí golpearon las epidemias, y ahí la superstición ocupó el hueco de lo que la medicina no sabía explicar. En el Tron Kirk se cuentan los procesos por brujería, con mujeres acusadas por sus propios vecinos. Todo eso pasó a cinco minutos de las tiendas por las que hoy baja todo el mundo.
Las bóvedas de North Bridge y South Bridge
Desde la Royal Mile el recorrido baja hasta los dos puentes que cosen la ciudad vieja con la nueva. El primer North Bridge se derrumbó en obras en 1769 y murieron cinco personas, así que la ciudad empezó a llamarlo maldito antes de tenerlo acabado. El South Bridge salva el Cowgate y esconde bajo sus arcos una retícula de cámaras de piedra. Por ahí pasó el whisky de contrabando y también el comercio de cuerpos que abastecía a las clases de anatomía. El paseo se queda arriba, en Niddry Street. Lo de debajo se cuenta desde la calle.
El final, dentro del cementerio de Greyfriars
Las dos horas terminan en Greyfriars Kirkyard. En 1679, después de la derrota de Bothwell Bridge, más de mil prisioneros covenanters pasaron meses encerrados a la intemperie en un extremo del recinto. A pocos pasos está el mausoleo de George Mackenzie, el fiscal que llevó aquellos procesos y al que la ciudad apodó "Bloody Mackenzie". En varias tumbas se ven todavía las rejas de hierro que las familias mandaron poner encima cuando los ladrones de cadáveres vaciaban las fosas de noche.
Punto de encuentro y cómo llegar
El grupo se reúne en el número 190 de High Street, en plena Royal Mile, a la altura de Old Fishmarket Close y a un minuto de la catedral de St Giles. Desde la estación de Waverley se sube andando en cinco minutos. Las paradas de autobús y de tranvía de Princes Street quedan igual de cerca. Hay varias salidas al día, la hora se elige al reservar y conviene presentarse unos minutos antes. El recorrido acaba en Greyfriars, junto al Grassmarket, así que no se vuelve al punto de partida. Desde allí se llega al centro en un paseo corto.
Qué entra en la reserva
Dos horas de recorrido a pie con guía local en español y las proyecciones con las que se apoya cada relato. No hay pagos sorpresa ni extras que aparezcan al llegar. La cancelación es gratuita hasta 24 horas antes de la salida, y tienes nuestra atención al viajero los 365 días del año. Se anda todo el rato por la calle, sobre empedrado y con cuestas, así que hace falta calzado cómodo y algo impermeable. Está clasificado en el nivel más bajo de dificultad y no admite mascotas. La edad mínima recomendada por la temática es de cinco años. Los menores de quince van acompañados por un adulto.