El Castillo de Praga es uno de los principales puntos de interés de la ciudad y una visita clave para quienes están organizando su viaje a la capital checa. Situado en lo alto de una colina, domina el casco histórico y concentra varios de los edificios más importantes de Praga, por lo que recorrerlo es una de las experiencias más completas que se pueden hacer en la ciudad.

Las principales cosas que hacer en el Castillo de Praga incluyen visitar sus edificios históricos, pasear por sus patios, entrar en la Catedral de San Vito y disfrutar de las vistas sobre el río Moldava y el centro de Praga. Es una atracción amplia, que puede adaptarse tanto a visitas rápidas como a recorridos más completos.

Consejo del viajero

Accede al Castillo de Praga a primera hora para evitar multitudes y combina la visita con un paseo descendiendo hacia el barrio de Malá Strana. Así aprovechas mejor el tiempo y disfrutas de algunas de las mejores vistas de la ciudad.

Preguntas frecuentes

¿Qué se puede hacer en el Castillo de Praga?

Se puede recorrer el recinto, visitar edificios como la Catedral de San Vito, el Antiguo Palacio Real o el Callejón del Oro, y disfrutar de vistas panorámicas de la ciudad.

¿Merece la pena visitar el Castillo de Praga?

Sí, es una de las visitas más completas de Praga. Combina arquitectura, vistas y varios puntos de interés en un mismo espacio.

¿Cuánto tiempo se necesita para visitar el Castillo de Praga?

Una visita general suele llevar entre 2 y 3 horas. Si se quiere entrar a varios edificios y recorrerlo con calma, se puede necesitar más tiempo.

¿Es mejor visitar el Castillo de Praga con entrada o solo pasear por el exterior?

Pasear por el recinto es gratuito y ya merece la pena, pero las entradas permiten acceder a los edificios principales y completar la experiencia.

¿Cuál es el mejor momento para visitar el Castillo de Praga?

A primera hora de la mañana o a última de la tarde suele haber menos afluencia. Al atardecer, las vistas sobre la ciudad son especialmente recomendables.