La excursión desde Edimburgo comienza rumbo a The Kelpies, las impresionantes esculturas de 30 metros que reinterpretan la mitología escocesa y se han convertido en un símbolo moderno del país. Sus siluetas metálicas, ligeras pese a sus más de 300 toneladas, dan la bienvenida a un día lleno de historia y leyendas.
El viaje continúa hacia el Lago Katrine, uno de los rincones naturales más bellos de Escocia. Aquí podrás unirte a un paseo en barco opcional para descubrir el paisaje que inspiró a Sir Walter Scott y que enamoró a la reina Victoria. Tras esta parada, visitarás Balloch y las orillas del Lago Lomond, el más grande del país, donde tendrás tiempo libre para almorzar entre antiguas residencias señoriales.
La última etapa del día te lleva a Glasgow, cuyo nombre significa “querido lugar verde”. Desde el autobús disfrutarás de un recorrido panorámico que repasa el auge industrial que convirtió a la ciudad en una potencia económica del Reino Unido. Finalmente, dispondrás de tiempo libre para explorar a tu aire antes de emprender el regreso a Edimburgo.