La excursión comienza en Edimburgo, rumbo a Berwick-upon-Tweed, el histórico pueblo fronterizo disputado entre escoceses e ingleses. Podrás disfrutar de sus murallas, de las vistas al río Tweed y al Mar del Norte, e incluso de un scone, un típico panecillo de mantequilla muy popular en los desayunos.
La siguiente parada es el Castillo de Alnwick, el inconfundible Hogwarts de Harry Potter. Recorrerás sus patios mientras el guía comparte anécdotas del rodaje y detalles de sus protagonistas, en un entorno donde la magia parece seguir viva. Tras la visita al castillo, tendrás tiempo libre para comer y descubrir la famosa casa del árbol.
Por la tarde, te adentrarás en el imponente Castillo de Bamburgh, escenario de películas como El Cid, Robin Hood o Elizabeth. Sus murallas frente al mar narran siglos de batallas entre vikingos, normandos y reinos rivales.
Antes de regresar a Edimburgo, harás una última parada en el encantador pueblo de Etal, un rincón perfecto para despedir un día lleno de historia, paisajes y cine.