A mil cuatrocientos metros, en Cruz de Tejeda, el interior de Gran Canaria se abre de golpe, con el Roque Nublo en pie sobre las crestas y barrancos que bajan en abanico hacia todas las costas. La excursión por cumbres, miradores y zonas naturales de Gran Canaria sube hasta ese mirador en autobús privado, ocho horas con guía local en español y recogida incluida en la zona sur de la isla. Antes para en Arucas y en Firgas, cruza las medianías verdes de Valleseco y termina en una finca de aloe vera.
Arucas y la piedra azul
La primera parada del norte es Arucas. Lo primero que se ve es el templo de San Juan Bautista, una mole neogótica levantada con la piedra azul que se sacaba de las canteras del propio municipio. Las obras arrancaron en 1909 y se alargaron casi setenta años. Ese mismo basalto grisáceo de reflejos azulados está en los muros y en las fachadas del casco antiguo, y le da al pueblo un tono que se reconoce desde la carretera.
Firgas, la villa del agua
Firgas es pequeña y se recorre en un rato. Lo que hay que ver está en una sola cuesta. Por el centro del empedrado baja una cascada de agua desde lo alto, y a los lados hay paneles de azulejo y relieve dedicados a las islas del archipiélago y a los municipios de Gran Canaria. Ahí se entiende el apodo del pueblo, porque el agua de Firgas se embotella y se vende con su nombre en la etiqueta.
Valleseco y las medianías
La carretera sigue ganando altura y entra en las medianías, la franja intermedia donde los alisios descargan la humedad y todo se pone verde. Valleseco vive de eso, de sus huertos y de sus castaños, y es la parada donde hay tiempo libre para pasear y para comer. El sitio y el gasto los eliges tú, porque la comida va por tu cuenta.
El mirador de Cruz de Tejeda
Por encima de los mil cuatrocientos metros la carretera llega a Cruz de Tejeda y se abre el interior de la isla. Es la parada por la que existe esta excursión. Delante no hay un valle sino una hondonada enorme rodeada de crestas, con barrancos que bajan en abanico hacia todas las costas. En pie sobre una de esas crestas está el Roque Nublo, unos ochenta metros de basalto que se ven desde media isla. Si el día está limpio, al fondo del mar asoma el Teide. Es el rato de fotos de la jornada.
Una finca de aloe vera
La última parada es una finca de aloe vera. En Canarias la planta crece al aire libre los doce meses, sin invernadero, y en la visita se explica cómo se plantea el cultivo, cómo se corta la hoja y qué se hace con el gel de dentro.
Punto de encuentro y cómo llegar
No hay que desplazarse a ninguna parada por tu cuenta, porque la recogida va incluida y la salida es desde la zona sur de Gran Canaria. El punto de recogida se elige al hacer el pedido, entre los disponibles en el sur de la isla. El punto y la hora concretos figuran en tu reserva y en el voucher que te llega por correo. El regreso es al mismo sitio.
Qué llevas contratado
Ocho horas con autobús privado, guía local en español, recogida y regreso en la zona sur, y el tiempo libre de cada parada. Puedes cancelar gratis hasta 24 horas antes con tu Código de reserva. Nuestro equipo de atención está los 365 días del año por si hay que mover algo. La comida se paga aparte. Lleva ropa y calzado cómodos, gorra, protector solar y agua, y en invierno una chaqueta ligera o un cortavientos, porque en la misma mañana pasas del nivel del mar a la cumbre y arriba refresca.