El sur de Gran Canaria se recorre mal por cuenta propia. La playa de Amadores, Puerto de Mogán y las dunas de Maspalomas están repartidas por unos treinta kilómetros de carretera de costa, así que sin coche cada una se convierte en una salida distinta. Esta excursión las encadena en una sola jornada en bus con guía local en español, y sale los viernes, el día del mercadillo de Mogán.
Amadores, una bahía donde el agua se queda quieta
La ruta empieza en la playa de Amadores. Es una bahía cerrada por dos espigones en la que el oleaje apenas entra, así que funciona si vas con niños o si solo quieres bañarte con tranquilidad. Tienes tiempo libre para tumbarte en la arena, nadar o sentarte en alguna de las terrazas del paseo. Las consumiciones se pagan allí.
Puerto de Mogán, el pueblo de los canales
Después la ruta sigue por la costa hasta Puerto de Mogán, un puerto pesquero al que se le sumó una marina cruzada por canales y puentes, y de ahí el apodo de "pequeña Venecia". Entre casas bajas con los marcos pintados de colores y buganvillas que caen por las paredes, los callejones se abren de golpe al muelle. Los viernes se monta el mercadillo, y tienes tiempo libre para recorrerlo, pasear por el puerto, bañarte en la playa o comer en alguno de sus restaurantes.
Las dunas de Maspalomas, un desierto que acaba en el mar
La Reserva Natural Especial de las Dunas de Maspalomas abre o cierra la jornada, según cómo se organice el día. Son unas cuatrocientas hectáreas protegidas que reúnen playa, un campo de dunas vivas, un palmeral y una laguna salobre, La Charca, justo al borde del agua. La arena se mueve de verdad, empujada por el viento, así que el perfil no es el mismo de un año para otro. La laguna sirve de área de descanso a las aves migratorias, y por eso todo esto está protegido y no urbanizado como el resto del sur.
Punto de encuentro y cómo llegar
La excursión recoge en ocho zonas de la costa sur, de Maspalomas a Puerto de Mogán pasando por Playa del Inglés, San Agustín, Bahía Feliz, Puerto Rico, Arguineguín y Taurito. El punto exacto de tu zona y la hora a la que tienes que estar allí figuran en tu voucher. Esa es la hora que cuenta, porque el bus va encadenando las paradas de recogida antes de empezar la ruta. Al terminar te deja en el mismo sitio donde te recogió. Si tu alojamiento queda fuera de esas ocho zonas, tendrás que acercarte por tu cuenta a la más próxima.
Un día resuelto de principio a fin
Vas en bus con guía local en español y no pagas nada añadido por lo que ya llevas contratado. Se anda poco y por terreno llano, así que basta con calzado cómodo. Y si algo se complica antes o durante el día, tienes atención en español los 365 días del año.