- Auriculares incluidos
- Entradas al Coliseo, al Foro Romano y al Palatino.
- Comidas y bebidas
- Entradas a la arena y a los subterráneos
Desde
Cancelación gratuita hasta 1 día antes
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Nuestra visita guiada por el Coliseo, el Foro Romano y el Monte Palatino comienza en el anfiteatro más famoso del mundo. Gracias a la entrada prioritaria, accederemos directamente a su interior para revivir la emoción de los combates y recorrer el escenario real de los antiguos gladiadores.
Gracias a nuestro guía local, nos adentramos en el Foro Romano, y entenderemos el antiguo centro de la vida pública. Además, visitaremos el monte Palatino, la colina donde se fundó Roma y donde los emperadores construyeron sus palacios.
Un plan perfecto con entradas incluidas para conocer donde fue incinerado Julio César, y la colina que aún guarda el poder bajo sus cimientos. Solo con buendía.
Puedes llevar una botella de agua (mejor si es reutilizable), pero no se permite comer durante el recorrido ni dentro del Coliseo.
Entradas y recorrido guiado por el Coliseo, el Foro Romano y el Monte Palatino.
Sin duda, ayuda a entender mejor la historia y la función de cada espacio. Además, apenas hay paneles informativos, por lo que las explicaciones del guía son fundamentales para que aproveches la visita.
Sí, pero debe ser pequeño. No se permite el acceso al Coliseo con mochilas grandes, maletas ni objetos voluminosos. Lleva solo lo necesario: hay control de seguridad al entrar.
Calzado cómodo, sin duda. El terreno en el Foro y el Palatino es irregular, con cuestas y zonas de tierra. En verano, añade gorra y protección solar.
No hay descansos largos ni paradas para sentarse, pero el recorrido se adapta al ritmo del grupo y se realizan pequeñas pausas para hacer fotos o beber agua.
Para acceder se debe mostrar un documento identificativo cuyo nombre y apellidos coincidan con los facilitados al hacer la reserva.
Reseñas
Las fotos de los viajeros
Durante siglos, el Foro Romano fue un campo de pasto lleno de vacas. Lo llamaban Campo Vaccino, y nadie imaginaba que bajo sus pies dormían siglos de historia. Hoy ya no hay ganado, pero sí restos que valen más que todo su rebaño junto.