
Excursión al Mirador de la Farrapona, Lagos de Somiedo y Senda del Oso desde Oviedo
- 10 horas
- Cancela gratis hasta el inicio
Desde 55 €
-19% 44 €

Excursión al Mirador de la Farrapona, Lagos de Somiedo y Senda del Oso desde Oviedo
Desde 55 €
-19% 44 €

Excursión al Mirador de la Farrapona, Lagos de Somiedo y Senda del Oso desde Gijón
Desde 55 €
-19% 44 €
Mostrando 2 de 2 actividades
Qué nos diferencia
Miles de viajeros nos volverían a elegir
Planes by buendía: operados por nosotros
Solo ofrecemos actividades que recomendaríamos a un amigo
Nacimos de la mano de un guía en 2011. Sabemos lo que hace buena una visita
Atracciones cercanas
Busca el sello de Plan by buendía
Indica que esa actividad es un plan propio de buendía, creado por nosotros y con las mejores condiciones
Reseñas de nuestros viajeros en la Senda del Oso
La Senda del Oso es uno de los espacios naturales más visitados de Asturias y puede descubrirse de diferentes maneras según el tipo de experiencia que busques. Algunas actividades permiten recorrer la vía verde en bicicleta, mientras que otras la incluyen dentro de excursiones de un día junto a lugares tan espectaculares como los Lagos de Somiedo o el Mirador de La Farrapona. Comparar qué ofrece cada opción te ayudará a elegir la experiencia que mejor se adapta a tu viaje.
Si tu objetivo es disfrutar tranquilamente del recorrido, las actividades en bicicleta son una excelente opción para descubrir la antigua vía ferroviaria a tu propio ritmo mientras atraviesas bosques, túneles y puentes rodeados de naturaleza.
Por otro lado, si quieres aprovechar el día para conocer algunos de los paisajes más impresionantes del occidente asturiano, las excursiones que combinan la Senda del Oso con Somiedo y el Mirador de La Farrapona ofrecen una experiencia mucho más completa, reuniendo naturaleza, montaña y algunos de los rincones más emblemáticos del Principado en una sola jornada.
La mejor opción dependerá principalmente de si prefieres centrarte en recorrer la Senda del Oso o combinar la visita con otros espacios naturales de Asturias.

Preguntas frecuentes
La Senda del Oso se asienta sobre un antiguo trazado ferroviario minero que unía los valles de Trubia con las minas de carbón de Quirós y Teverga. Tras el cierre de la actividad en los años 60, el recorrido quedó en desuso hasta que en la década de los 90 se recuperó como vía verde. Este proceso de transformación permitió conservar parte del patrimonio industrial y convertirlo en un espacio accesible para el ocio y el turismo activo. Hoy, caminar o pedalear por la senda supone recorrer un pedazo de la memoria minera asturiana. Los túneles excavados en la roca y los viejos puentes ferroviarios son testigos de esa historia, y se han integrado en un itinerario natural que combina paisaje, cultura e industria.
La Senda del Oso atraviesa desfiladeros, bosques de castaños y ríos de montaña que acompañan buena parte del recorrido. Los túneles y viaductos aportan un carácter distintivo, creando una sensación de aventura en contacto directo con la naturaleza. Los contrastes entre zonas abiertas y estrechos cañones hacen que la ruta mantenga un ritmo muy variado y atractivo. A lo largo del camino también se pueden visitar pequeños pueblos como Proaza o Caranga, que conservan la arquitectura popular asturiana. En las cercanías se encuentra además el cercado osero, un espacio que alberga osos en semi-libertad y que recuerda la importancia de este animal en la cultura y el imaginario de la región.
Los valles de Quirós, Teverga y Proaza ofrecen una serie de enclaves que enriquecen la experiencia más allá del recorrido natural. En Proaza destaca la Torre medieval y su casco histórico, mientras que en Teverga se encuentra la colegiata de San Pedro y el Parque de la Prehistoria, con réplicas de arte rupestre. Quirós, por su parte, conserva molinos, caserías y una tradición ligada a la montaña. Estos pueblos son además un buen punto de contacto con la gastronomía local, desde la fabada asturiana hasta los quesos de la zona. De esta forma, la Senda del Oso no se limita al recorrido, sino que se integra en una experiencia cultural y gastronómica más amplia.
Una de las curiosidades más comentadas es el origen de su nombre: procede de la presencia histórica de osos en la zona, símbolo del territorio asturiano. Aunque la población salvaje se ha reducido, la figura del oso se ha convertido en emblema cultural y turístico. El cercado osero es, en este sentido, un recordatorio de esa tradición. Otra curiosidad es que el recorrido es considerado una de las vías verdes más emblemáticas de España, ejemplo de reconversión de patrimonio industrial en un espacio de ocio sostenible. Este carácter pionero ha convertido a la Senda del Oso en un modelo para otras iniciativas de recuperación de infraestructuras mineras y ferroviarias.