Todo lo que puedes hacer en Burdeos
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Elige tu plan perfecto para disfrutar de Burdeos
Burdeos es mucho más que una ciudad elegante del sur de Francia. Aquí gran parte del viaje gira alrededor del vino, la gastronomía y las excursiones por algunos de los paisajes más conocidos de la región. Pero también es una ciudad muy cómoda para recorrer a pie y con un ambiente bastante más tranquilo que otras grandes ciudades francesas.
La clave para organizar qué hacer en Burdeos suele estar en combinar la visita urbana con alguna experiencia relacionada con el vino o escapadas por los alrededores.
Si es tu primera vez, un free tour por Burdeos suele ser una muy buena forma de empezar. Además de ayudarte a orientarte, permite entender cómo la ciudad pasó de ser un importante puerto comercial a convertirse en uno de los grandes referentes gastronómicos y vinícolas de Francia.
También hay recorridos con enfoques distintos, desde rutas más esenciales hasta tours centrados en el Burdeos medieval o moderno, algo que funciona muy bien para quienes quieren profundizar más en la ciudad.
Si el viaje está muy ligado al vino, excursiones a zonas como Saint-Émilion suelen ser de las experiencias más recomendables. Y aquí merece la pena tener en cuenta algo importante: muchas bodegas y visitas enológicas pequeñas trabajan con plazas limitadas, especialmente entre mayo y octubre y durante la época de vendimia en septiembre. Reservar con antelación suele marcar bastante la diferencia.
Si prefieres quedarte en la ciudad, los tours de vino por Burdeos con cata permiten descubrir variedades y denominaciones sin necesidad de desplazarte demasiado.
Y si buscas una experiencia más gastronómica, los recorridos culinarios son una muy buena forma de conocer productos típicos de la región más allá del vino.
Para quienes quieren salir de la ciudad, excursiones a Arcachón y la Duna del Pilat ofrecen un contraste muy interesante frente al ambiente urbano de Burdeos, combinando costa, naturaleza y gastronomía.
Lo más habitual suele ser dedicar entre dos y cuatro días para recorrer la ciudad y añadir alguna excursión a zonas vinícolas o a la costa atlántica.
Sí, de hecho es una de las experiencias más recomendables del destino. Lugares como Saint-Émilion permiten entender mucho mejor la cultura del vino de la región y suelen ofrecer experiencias bastante más completas que simplemente hacer una cata aislada.
Arcachón y la Duna del Pilat suelen funcionar muy bien para quienes quieren combinar paisaje, mar y gastronomía en una excursión de un día.
Primavera y otoño suelen ser los momentos más agradables. Entre septiembre y octubre, además, coincide la vendimia y hay muchísimo ambiente relacionado con el vino, aunque también aumenta bastante la demanda de visitas y actividades.
Lo que opinan los viajeros de Burdeos