Todo lo que puedes hacer en Guimaraes
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Elige tu plan perfecto para disfrutar de Guimaraes
Guimarães es una de las ciudades con más valor histórico de Portugal y, aun así, sigue teniendo un ambiente muy tranquilo y auténtico. De hecho, muchas personas la conocen como la “cuna de Portugal” porque aquí se sitúan algunos de los momentos más importantes del nacimiento del país.
La clave para organizar qué hacer en Guimarães suele estar en recorrer el centro histórico con calma y combinarlo con las visitas monumentales más importantes de la ciudad.
Si es tu primera vez, un Free Tour por Guimarães suele ser la mejor forma de empezar. El casco histórico tiene muchísimo encanto, pero también bastantes detalles históricos que ayudan a entender por qué esta ciudad tiene tanta importancia dentro de Portugal.
Además, Guimarães se disfruta especialmente caminando. Sus plazas, calles empedradas y edificios históricos hacen que gran parte de la experiencia esté simplemente en pasear sin prisas.
Si quieres profundizar más en la parte monumental, las visitas al Castillo de Guimarães y al Palacio de los Duques de Braganza suelen ser los grandes imprescindibles.
Y aquí merece la pena tener en cuenta algo importante: aunque Guimarães es una ciudad relativamente pequeña, la historia de Portugal está muy presente en casi todos sus monumentos. Hacer las visitas con guía suele ayudar bastante a conectar mejor los distintos lugares y entender el contexto medieval de la ciudad.
Además, Guimarães funciona muy bien como escapada tranquila desde Oporto o como parte de una ruta por el norte de Portugal.
En buendía solemos ver que Guimarães encaja especialmente bien para viajeros que buscan ciudades históricas, patrimonio medieval y un ritmo mucho más relajado que el de otros destinos portugueses más turísticos.
Sí, especialmente si te gustan las ciudades históricas y los centros medievales bien conservados. Tiene muchísimo encanto y una atmósfera muy diferente a Lisboa o Oporto.
En un día puedes recorrer perfectamente el centro histórico y visitar sus principales monumentos con bastante tranquilidad.
El Castillo de Guimarães y el Palacio de los Duques de Braganza suelen ser las visitas más importantes para entender la historia de la ciudad y el origen de Portugal.
Sí, porque está relativamente cerca y se puede visitar cómodamente en un día, aunque mucha gente prefiere pasar una noche para disfrutar la ciudad con más calma.