El Palacio Ducal de Venecia es uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad y una auténtica joya del gótico veneciano. Situado en la Plaza de San Marcos, este palacio fue durante siglos la sede del poder político y judicial de la República de Venecia. Sus salas, patios y galerías conectan directamente con la historia de los dogos, los gobernantes que convirtieron Venecia en una potencia mediterránea.