El Duomo de Florencia es el gran símbolo de la capital toscana y una de las obras maestras del Renacimiento italiano. Su impresionante cúpula, diseñada por Brunelleschi, domina el cielo de la ciudad y convierte a esta catedral en un imprescindible para cualquier viajero. Arte, ingeniería y espiritualidad se combinan en un conjunto monumental único que forma parte del Patrimonio de la Humanidad.