Todo lo que puedes hacer en Islandia
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Elige tu plan perfecto para disfrutar de Islandia
Islandia es uno de esos destinos donde el viaje gira completamente alrededor de la naturaleza. Aquí no se viaja tanto para ver ciudades, sino para descubrir volcanes, glaciares, cascadas, playas negras y fenómenos naturales que parecen de otro planeta.
La clave para organizar qué hacer en Islandia suele estar en decidir qué tipo de experiencia buscas: auroras boreales, grandes paisajes, aventura o rutas más panorámicas.
Si es tu primera vez, muchas personas empiezan por el famoso Círculo Dorado, porque permite descubrir algunos de los paisajes más representativos del país en relativamente poco tiempo. Además, suele ser una muy buena introducción para entender la geología y la naturaleza islandesa.
Si el viaje está muy ligado a las auroras boreales, hay varias formas de vivir la experiencia. Algunas personas prefieren excursiones desde Reikiavik, mientras que otras buscan opciones más especiales, como salidas en barco o tours fotográficos.
Y aquí conviene tener en cuenta algo importante: las auroras nunca se pueden garantizar, pero viajar entre septiembre y marzo aumenta muchísimo las posibilidades. Además, las condiciones meteorológicas cambian constantemente en Islandia, así que reservar excursiones flexibles y bien organizadas suele marcar bastante la diferencia.
Si buscas los paisajes más espectaculares, la costa sur de Islandia suele ser una de las zonas más impresionantes del viaje. Aquí se concentran cascadas, playas volcánicas, glaciares y algunos de los escenarios más conocidos del país.
Para quienes quieren una experiencia más aventurera, actividades como el trekking sobre glaciares permiten descubrir Islandia de una forma completamente distinta. Eso sí, son experiencias más físicas y normalmente requieren ir acompañado de guías especializados.
Si prefieres combinar naturaleza con relax, lugares como la Laguna Azul o el Sky Lagoon funcionan muy bien después de varios días de carretera y excursiones.
También hay experiencias muy recomendables relacionadas con fauna, como el avistamiento de ballenas, especialmente populares entre primavera y verano.
En buendía solemos ver que Islandia funciona mejor cuando se combina carretera, naturaleza y actividades organizadas que ayuden a optimizar tiempos en un país donde las distancias y el clima condicionan muchísimo el viaje.
Depende totalmente del tipo de viaje. Entre septiembre y marzo suele ser la mejor época para auroras boreales y paisajes nevados, mientras que verano, especialmente entre junio y agosto, ofrece muchas más horas de luz y carreteras más accesibles para recorrer el país.
Sí, especialmente para actividades como auroras boreales, trekking glaciar o rutas por zonas donde conducir puede ser complicado. Además, el tiempo cambia constantemente y contar con guías especializados ayuda bastante a aprovechar mejor el viaje.
El Círculo Dorado y la costa sur suelen ser la combinación más habitual porque concentran muchos de los paisajes más representativos del país y son relativamente accesibles desde Reikiavik.
No necesariamente. Mucha gente combina Reikiavik con excursiones organizadas de uno o varios días, especialmente si viaja en invierno o no quiere preocuparse por conducir con nieve, hielo o climatología complicada.