Todo lo que puedes hacer en Mallorca
Filtrar
Elige tu plan perfecto para disfrutar de Mallorca
Mallorca es mucho más que sus playas, aunque sus playas ya bastarían para justificar el viaje. La isla combina costa mediterránea, montaña, historia y gastronomía en un territorio compacto que permite construir experiencias muy distintas según lo que se busque. Para quienes tienen Palma como base y quieren orientarse desde el primer momento, el free tour Palma de Mallorca Imprescindible es el punto de partida más natural: un recorrido a pie por el casco histórico que conecta la catedral, la Almudaina y los barrios medievales con el relato que les da sentido. Asimismo, para quienes prefieren descubrir la ciudad desde un ángulo menos habitual, el free tour de los misterios y leyendas de Palma ofrece una lectura completamente diferente de los mismos espacios, con un tono narrativo más oscuro y evocador que funciona especialmente bien al caer la tarde. Por otra parte, quienes quieran profundizar en el patrimonio religioso más imponente de la isla pueden hacerlo a través de la visita guiada a la catedral de Palma, uno de los edificios góticos más relevantes del Mediterráneo occidental.
Más allá de la capital, el catálogo de actividades en Mallorca se abre en dos direcciones que se complementan a la perfección. Hacia el mar, las opciones son amplias y variadas. El paseo en catamarán por la bahía de Palma permite disfrutar del litoral de la capital desde el agua, con el skyline de la catedral y el castillo de Bellver como telón de fondo. Para quienes prefieren explorar la costa norte, el paseo en catamarán por la bahía de Alcudia o la excursión en barco a Formentor desde Alcudia abren una parte de la isla con una escala y una luz diferentes a las del sur. La excursión a las calas del Moro, S'Almunia y Llombards desde Palma, con sus aguas turquesas y acantilados, representa el extremo más salvaje de la costa mallorquina. Hacia el interior, la Serra de Tramuntana marca el ritmo. La excursión a Valldemossa desde Palma acerca a los viajeros a uno de los pueblos más fotografiados de la isla, con su cartuja y sus calles empedradas. Más ambiciosa en recorrido, la excursión a Racons de Tramuntana, Valldemossa, Sa Calobra y barco a Puerto de Sóller combina en una sola jornada varios de los paisajes más reconocibles de la sierra, incluyendo la famosa carretera de Sa Calobra y una travesía en barco por el mar entre acantilados. De igual forma, la excursión a las Cuevas del Drach desde Mallorca introduce a los viajeros en uno de los sistemas de cavernas con mayor lago subterráneo del mundo, una experiencia completamente diferente a todo lo demás que la isla ofrece.
En buendía reunimos los mejores planes en Mallorca para que cada viajero encuentre su forma de descubrir la isla más allá de lo evidente.
Mallorca puede abrumarnos con su variedad si no se organiza bien la visita. Para una primera estancia, lo más recomendable es combinar la ciudad de Palma (con su catedral, su casco histórico y el paseo del Born), alguna salida hacia la Serra de Tramuntana (Valldemossa o Sóller son buenas opciones), y al menos una jornada en el mar, ya sea navegando por la bahía o llegando a alguna de las calas del sur o del norte de la isla. Un free tour por Palma al inicio del viaje ayuda a orientarse y a decidir con criterio qué explorar a continuación.
Una semana es un tiempo razonable para tener una visión equilibrada de la isla sin ir con prisas. Con cinco o seis días es posible combinar Palma, la Tramuntana, la costa norte y alguna cala del sur. Para quienes tienen menos tiempo, tres o cuatro días bien organizados permiten igualmente disfrutar de lo más representativo, priorizando las actividades que combinan varios puntos en una sola jornada.
La primavera (abril y mayo) y el otoño (septiembre y octubre) son las épocas más recomendables para quienes buscan temperaturas agradables, menor masificación y precios más ajustados. El verano concentra la mayor parte del turismo, especialmente en julio y agosto, cuando la costa está en su máximo esplendor pero también en su máxima ocupación. El invierno es tranquilo y suave, ideal para quienes prefieren la isla en su versión más auténtica y cotidiana.
Desde Palma se puede llegar con facilidad a prácticamente cualquier punto de la isla. Entre las excursiones más completas destacan la ruta por la Tramuntana con parada en Valldemossa y Sa Calobra, la visita a las Cuevas del Drach en el este de la isla y la navegación hasta el cabo de Formentor desde Alcudia. Para quienes prefieren no alejarse demasiado, los paseos en catamarán por la bahía de Palma o hacia las calas del sur son opciones que combinan comodidad y paisaje en pocas horas.
Lo que opinan los viajeros de Mallorca